La iniciativa busca fortalecer el desarrollo productivo y comercial de los cultivos de mitílidos, ostras, piures, ostiones, truchas y algas a lo largo de todo Chile.
Berta Jara Vega es la única acuicultora de pequeña escala en la región del Ñuble, donde hace ocho años comenzó a cultivar alevines y truchas en su piscicultura familiar de la comuna de El Carmen. Con el apoyo de los fondos del Indespa ha podido fortalecer su producción y concretar un anhelado proyecto, como era contar una planta fotovoltaica que asegure el suministro eléctrico y energía renovable para su producción.
Su iniciativa fue una de las seleccionadas el último año en el fondo nacional de Acuicultura de Pequeña Escala del Instituto de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa), que hoy abre un nuevo llamado para impulsar la tecnificación, la productividad y competitividad de productores y productoras acuícolas de pequeña escala en el país.
“Así como la señora Berta de la región del Ñuble logró implementar energía renovable, con este fondo del Indespa buscamos que más organizaciones y productores acuícolas de todo el país puedan seguir creciendo con sus cultivos, incorporen nuevas tecnologías y fortalezcan la cosecha de alimentos como truchas, choritos, ostiones u ostras, y también de algas. Son cerca de $1.900 millones disponibles, para financiar proyectos hasta de $15 millones para personas naturales y jurídicas, y $20 millones en proyectos de organizaciones de pescadores y pescadoras artesanales”, subrayó el director nacional del Indespa, Leonardo Llanos Huerta.
La convocatoria está dirigida a personas naturales y jurídicas como a organizaciones de pescadores artesanales, que sean titulares de centros de cultivo vigentes en el Registro Nacional de Acuicultura de Pequeña Escala, que cuenten con operaciones en su centro de cultivo y tengan inicio de actividades en el Servicio de Impuestos Internos.
El titular del Indespa, precisó que este fondo financia insumos, materiales, tecnología, equipamiento e infraestructura crítica para la operación y desarrollo de estos centros, abarcando aquellos emplazados en porciones de agua (fondo de mar, estuarios y lagos) como los que se ubican en tierra: hatchery y pisciculturas.
¿Cuándo es pequeña escala?
En Chile existen alrededor de mil centros de acuicultura de pequeña escala, los cuales se concentran en la región de Los Lagos (80%), seguidos de las regiones de La Araucanía, Coquimbo y Atacama, y en menor cantidad el resto de las regiones.
La acuicultura de pequeña escala es el cultivo sustentable de mariscos, algas y peces (no exóticos), que opera en áreas limitadas, en concesiones de agua que pueden variar entre las 10 y 250 hectáreas, y con volúmenes de producción bajos que van desde las 500 a las dos mil toneladas, y hasta 100 toneladas en centros de cultivo en tierra.
Al igual que un huerto, en estos centros se desarrolla el cultivo y cosecha de alimentos marinos que van directo al consumo humano, como choritos, cholgas, ostiones, ostras, piure y truchas, entre otros. En el caso de las algas, su cultivo está destinado a la extracción del agar agar o carragenina, utilizados como espesantes, estabilizantes y gelificantes en la industria alimentaria y en cosmética.