Un incidente en Cabo Cañaveral durante un encendido estático del cohete New Glenn marca un nuevo revés para la empresa de Jeff Bezos en su carrera espacial frente a SpaceX.
La compañía aeroespacial Blue Origin, propiedad del magnate Jeff Bezos, sufrió un grave contratiempo la noche de este jueves tras la explosión de uno de sus cohetes New Glenn durante una prueba en una plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida.
El incidente, calificado por la empresa como una «anomalía», ocurrió alrededor de las 9:00 p. m. mientras se realizaba un encendido estático, una maniobra terrestre esencial antes de proceder a futuros lanzamientos orbitales.
Varios medios estadounidenses informan que el incidente no ha dejado a personas heridas.
“Es demasiado pronto para saber la causa raíz, pero ya estamos trabajando para averiguarla. Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar. Merece la pena”, declaró Jeff Bezos, fundador de Blue Origin.
Impacto en las misiones comerciales y la red de Amazon
El cohete New Glenn es la pieza central de la estrategia de Bezos para competir con el dominio de SpaceX en el mercado de lanzamientos pesados y para desplegar la red de internet satelital de Amazon, conocida como Proyecto Kuiper.
Esta misión en particular tenía como objetivo transportar 48 satélites de banda ancha, pero el reciente estallido se suma a una falla previa ocurrida el 19 de abril, cuando un satélite quedó en una órbita incorrecta debido a problemas de empuje en los motores de la segunda etapa.
La carrera lunar y el programa Artemis
El desarrollo de este sistema de transporte es crucial no solo para fines comerciales, sino también para las ambiciones de la NASA dentro del programa Artemis, donde Blue Origin tiene contratos para desarrollar vehículos capaces de llevar astronautas a la superficie de la Luna.
El director general de la NASA, Jared Isaacman, señaló que la agencia está al tanto de lo ocurrido en el Complejo de Lanzamiento 36 y trabajará estrechamente con la empresa para evaluar el impacto a corto plazo en el calendario de misiones.
«Los vuelos espaciales son implacables, y desarrollar nuevas capacidades de lanzamiento de cargas pesadas es extraordinariamente difícil. Trabajaremos con nuestros socios para llevar a cabo una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar el impacto a corto plazo en las misiones y retomar los lanzamientos de cohetes», declaró Jared Isaacman, director general de la NASA.