Alejandro Tabilo ruge, aprieta los dientes, el puño y sueña en grande en Roland Garros. En una verdadera batalla de resistencia mental y tenística, el chileno logró sobreponerse a un inicio adverso para derrotar a la joven promesa local de 17 años, Moise Kouame por 4-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (9) en su quinto punto de partido y luego de 3 horas y 40 minutos de un intenso partido para avanzar a octavos de final.
El chileno sacó a relucir su jerarquía en la mítica pista Suzanne-Lenglen, pero lejos estuvo de ser un trámite: debió luchar no solo contra el ímpetu y la frescura del talentoso adolescente, sino también contra un público fervientemente volcado a favor de su compatriota, que intentó hacer pesar la localía en cada punto.
“Estoy muy feliz, nunca sentí algo así con el poúnlico y fue increíble haber podido ganar. Moise está jugando increíble”, dijo. “Sabíamos que iba a ser duro, pero estoy enfocado en hacer mi juego. Empecé nervioso, me llevó un tiempo acomodarme para poder cerrarlo”, definió.
Con este triunfo, el tenista inscribe su nombre en los libros grandes del deporte de su país. Tabilo se convierte en el cuarto jugador chileno en alcanzar los octavos de final de Roland Garros en este siglo. De esta manera, se une a una selecta lista de compatriotas que dejaron su huella en la exigente arcilla parisina, conformada por Fernando González (quien lo logró en las ediciones de 2003, 2008 y 2009), Cristián Garín (2021) y Nicolás Jarry (2023).
La clave de esta resonante victoria y de su gran presente radica en su estilo de juego dominante. De hecho, Tabilo se consolida como uno de los jugadores más potentes del circuito profesional. Su asombrosa facilidad para generar tiros ganadores desde cualquier sector de la cancha es una virtud que casi ningún otro jugador posee en el tour actual, convirtiéndolo en una amenaza constante capaz de desbordar a sus oponentes a base de pura aceleración.
De momento, el panorama invita a la ilusión. En un cuadro que se ha mostrado particularmente abierto, Tabilo no tiene nada por perder y todo por ganar, ganándose el derecho a ir por más, por todo.
Por su parte, Kouame se va del torneo tras una semana soñando y mostrando un talento superlativo con apenas 17 años, llegando a la tercera vuelta en su estreno en un Grand Slam y en la puerta de haber sido el jugador más joven en alcanzar la cuarta ronda de un Grand Slam desde Michael Chang, con 16 años, en el US Open de 1988.
En su ambición por meterse entre los ocho mejores del Abierto de Francia, el chileno buscará el pase a los cuartos de final ante un desafío de alto voltaje: deberá medirse contra el vencedor del duelo entre el cuarto favorito del torneo, Felix Auger-Aliassime, o el peligroso Brandon Nakashima.
Tabilo logró extender su récord perfecto contra rivales franceses en tierra batida a nivel de circuito (6-0).
Fuente: ATPTOUR.COM