Con exportaciones agropecuarias que rozan los US$5.000 millones, autoridades, gremios y academia constituyeron una instancia de trabajo conjunto. El objetivo es agilizar respuestas operativas frente a contingencias fitosanitarias y proteger el principal motor económico de la región.
Para establecer una coordinación estratégica frente a las constantes amenazas fitosanitarias, se constituyó en Rancagua la primera Mesa Público-Privada de Protección Agrícola. La instancia, liderada técnicamente por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), tiene como principal objetivo ejecutar una hoja de ruta que blinde la condición de área libre de plagas, pilar fundamental de la economía de la Región de O’Higgins.
La sesión inaugural fue encabezada por la Delegada Presidencial, Susana Pinto, y el Seremi de Agricultura, Carlos Valdés. El encuentro congregó a representantes del Gobierno Regional, gremios exportadores como Frutas de Chile, Frusexta y la Federación de Agricultores del Cachapoal, además de líderes de la industria como Dole y Garcés Fruit. A este esfuerzo se sumaron centros de investigación clave como CEAF, INIA y la Universidad de O’Higgins.
Durante 2025, la agricultura impulsó un crecimiento del PIB regional del 4,2%, representando envíos por US$4.952 millones. En este escenario, las cerezas lideraron con la inyección de más de 140 mil toneladas a los mercados globales, destinando el 91% a China. Sin embargo, las autoridades advirtieron que sostener este liderazgo productivo depende estrictamente de la mantención del estatus sanitario.
Durante la mesa se analizaron a fondo las recientes contingencias por la mosca del Mediterráneo en Chimbarongo y Pelequén/Malloa. En dichos focos, el Estado, a través del SAG, desplegó intensas campañas de contención y erradicación con una inversión cercana a los US$4 millones. Asimismo, se abordó la promoción de exportaciones con la directora regional de ProChile, Sofía Silva, y se revisó el estado actual de los productores locales mediante la presentación de Francisco Duboy, en representación de los gremios.
“Ha sido muy gratificante este reencuentro de la mesa porque lleva muchos años sin funcionar. Lo que pretendemos con esta mesa es ser actores productivos en torno a, especialmente, el sector frutícola de nuestra región. Vamos a ser articuladores de esta mesa y de otras instancias en las que podamos participar para contribuir a que vayamos avanzando. Vamos a estar trabajando insistentemente junto al Seremi y al SAG, y junto a los sectores productivos para ir mejorando cada día en pos de las familias de la región que también viven del empleo agrícola y que para nosotros es muy relevante”, afirmó la Delegada Presidencial, Susana Pinto.
Uno de los ejes centrales del debate fue la necesidad de poner en valor la actividad agrícola apoyándose en la academia. En esa línea, Carlos Valdés, Seremi de Agricultura, destacó la importancia del trabajo articulado: «La agricultura es nuestra identidad, y el escudo que protege el esfuerzo de miles de trabajadores es nuestro estatus sanitario. Desde el Ministerio, nuestro rol es ser un socio estratégico y un facilitador permanente para que nuestros agricultores puedan seguir conquistando los mercados más exigentes del mundo».
«Mantener la categoría de país libre de la mosca de la fruta no es un eslogan, es una necesidad de supervivencia para nuestra economía», señaló el Director Regional (s) del SAG, Manuel Bernales. «Aunque nuestro despliegue territorial logró aislar los focos recientes, sabemos que la sola declaración de un área reglamentada genera un choque logístico y financiero inmediato para los productores. Por ello, esta mesa es vital para anticiparnos y actuar con medidas preventivas concretas».
La jornada concluyó con la definición de los primeros compromisos operativos de la mesa: establecer plazos concretos para la transferencia tecnológica desde los centros de estudio hacia el sector productivo, y crear protocolos estandarizados para compartir infraestructura y datos ante futuras emergencias sanitarias.