- Las cuatro autopistas que opera VíasChile dieron a conocer sus medidas de contingencia para la temporada invierno 2026.
- Planes contemplan estrategias preventivas y reactivas para abordar riesgos asociados a factores climáticos, tales como lluvias intensas, fuertes vientos, bajas temperaturas y bancos de niebla, los cuales pueden impactar la seguridad vial en distintos puntos de la ruta.
Con el objetivo de resguardar la seguridad vial y el correcto funcionamiento de la infraestructura durante el período invernal, las cuatro autopistas que opera VíasChile —que en conjunto abarcan 494 kilómetros— dieron a conocer sus medidas de contingencia preparadas con meses de anticipación para enfrentar eventuales eventos climáticos. Se trata de Autopista Central (Ruta 5), Autopista Nueva Aconcagua (Ruta 5 Norte, Santiago-Los Vilos), Autopista Los Libertadores (Ruta 57) y Autopista Los Andes (Ruta 60CH).
“Como VíasChile, hemos desarrollado un plan integral preventivo para enfrentar la temporada de invierno 2026 en nuestras cuatro autopistas —una urbana y tres interurbanas—, reforzando anticipadamente la gestión operacional y la coordinación en las 38 comunas donde estamos presentes. Nuestro compromiso es resguardar la continuidad y seguridad de la infraestructura vial, asegurando una circulación segura y expedita para los usuarios mediante monitoreo meteorológico permanente, activación de protocolos y el despliegue oportuno de recursos humanos y técnicos frente a eventuales contingencias climáticas”, señaló Rubí Contreras, Jefa de Seguridad Vial.
La implementación de los planes está vigente desde el 1 de abril hasta el 31 de agosto de 2026, junto con el llamado de VíasChile a los usuarios a conducir atentos a las condiciones del camino y evitar maniobras riesgosas durante eventos climáticos.
Plan de acción
El plan de contingencia contempla medidas preventivas, monitoreo permanente y protocolos de respuesta ante eventuales contingencias climáticas, con foco en resguardar la seguridad vial, la continuidad operacional y el correcto funcionamiento de la infraestructura en las cuatro autopistas que opera VíasChile.
En caso de emergencia, las autopistas cuentan con procedimientos diseñados para cada territorio, que consideran señalización inmediata de zonas afectadas, información en tiempo real a los usuarios, evaluación técnica de daños en caso de que existieran y coordinación con autoridades y organismos públicos para agilizar la toma de decisiones y resguardar la seguridad de las rutas.
Estas medidas se complementan con labores permanentes de mantención y limpieza desarrolladas durante todo el año. En Autopista Central, por ejemplo, se retiran cerca de 4.794 toneladas de residuos anualmente, mediante el trabajo de 11 cuadrillas especializadas. Además, se ejecuta la limpieza del sistema de saneamiento con equipos hidrojet en 25 puntos claves y, ante lluvias, se despliegan cuadrillas de punto fijo con bombas en sectores estratégicos.
Por su parte, Autopista Nueva Aconcagua mantiene labores de limpieza a lo largo de sus 223 kilómetros de extensión entre Santiago y Los Vilos, con un promedio de 19 cuadrillas diarias y el retiro de cerca de 110 toneladas de residuos mensuales. Como parte de las medidas preventivas para el invierno, también refuerza la limpieza de infraestructura destinada a canalizar aguas lluvia, como sumideros, bajadas de agua, canales y ductos de evacuación.
En Autopista Los Libertadores, las labores de mantención contemplan la limpieza de más de 13,5 millones de metros cuadrados de faja vial, un total de 464 mil metros de mediana central al año —equivalente a realizar esta tarea entre dos y tres veces en toda la extensión de la autopista— y cerca de 18 mil metros de alcantarillas.
En tanto, Autopista Los Andes desarrolla anualmente labores de manejo de más de 107 toneladas de residuos sólidos y líquidos, además de la recolección y transporte anual de más de 77 toneladas de residuos asociados a la operación y mantención de la ruta.