El plan busca brindar acompañamiento especializado a familiares de personas fallecidas y damnificadas por la tragedia ocurrida en 2024.
Con el objetivo de entregar apoyo integral a las familias que sufrieron las consecuencias del mega incendio de febrero de 2024, el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota-Petorca, la Universidad de Viña del Mar, la Seremi de Salud y la Delegación Presidencial se reunieron para avanzar en la elaboración del Plan de Salud Mental destinado a acompañar a quienes perdieron seres queridos o enfrentan secuelas emocionales derivadas de la catástrofe.
La iniciativa, comprometida por el Delegado Presidencial Regional de Valparaíso, Manuel Millones, fue abordada en dicha reunión de trabajo en la cual se establecieron una serie de detalles y lineamientos que van en directa proporción a las necesidades de las familias, a fin de sostenerlas y acompañarlas en la transición del duelo.
En ese sentido, la máxima autoridad regional destacó que este esfuerzo responde a una necesidad largamente planteada por las familias afectadas y busca contribuir a reparar una deuda pendiente en materia de salud mental.
“Adquirimos un compromiso tiempo atrás de ver de qué forma nos hacíamos cargo de esa deuda del Estado con los parientes de las personas fallecidas en el incendio y otros que se vieron afectados y que ciertamente requieren cerrar ese duelo de la pérdida de un ser querido de manera tan trágica como fue el incendio. En ese sentido, yo quiero destacar el trabajo de las universidades, pero particularmente de la Universidad de Viña del Mar, con su Escuela de Psicología, con sus clínicas de Derecho y otras, que nos están respaldando en esta mesa en la que además, está la mutual, el IST, una caja de compensación, el Servicio de Salud, también el Ministerio de Salud y, por cierto, la delegación”.
Además, el Delegado Regional informó que el programa se encuentra en una etapa avanzada de diseño y que antes de finalizar el mes será presentado a las familias. “Hoy ya tenemos un catastro de 250 familias, es decir, prácticamente 700 personas que nos han pedido voluntariamente que hagamos esa intervención. Vamos a cumplir con las familias que perdieron seres queridos y que se vieron tan afectadas. Reitero, familias de Viña del Mar y Quilpué y también en algunos casos de Villa Alemana. Ese es nuestro compromiso, es un trabajo muy técnico y quiero valorar dichas instituciones de hacerse cargo de esta deuda”.
Por su parte, la Seremi de Salud de la región, Mariol Luan, comentó que “estamos en una importante asociación público-privada para poder abordar los efectos de las personas afectadas por el incendio ocurrido en Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana, en el año 2024. Estamos trabajando en conjunto, creando las bases firmes de un plan de intervención donde podemos comenzar con un plan piloto y poder avanzar conjuntamente con otras universidades y otras instituciones que nos van a apoyar en este proceso. Sabemos que es una demanda de la comunidad y es un deber nuestro como Estado poder abordar estas temáticas y poder estar bien preparados para emergencias”.
Asimismo, Matías García, Jefe de Salud Mental del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota-Petorca, explicó que “estamos avanzando en generar este programa para poder tener intervención clínica de las personas que tengan necesidades en salud mental. Un programa robusto donde no solamente queremos que haya intervención clínica individual, sino que también que las universidades nos puedan colaborar con otro tipo de actividades, con un apadrinamiento de los distintos territorios para que puedan de alguna manera tener espacios de distensión, de aprendizaje, en paralelo a la atención clínica que las personas y las familias nos han señalado que necesitan. Estamos trabajando en esto y esperemos que prontamente ya podamos dar a conocer un programa concreto a nuestra comunidad para que puedan ver atendidas sus necesidades y los problemas de salud mental que nos han manifestado”.
Finalmente, Daniel Bruna, Psicólogo Coordinador del Área de Psicología Clínica del CEPS de la Universidad de Viña del Mar, explicó que “es importante esta instancia donde el ámbito académico y lo público se unen en colaboración para ayudar a las familias afectadas del incendio. Muchas veces la salud mental queda en el último lugar, pero ahora se está dando prioridad para dar espacios de atención, intervención, contención y psicoterapia a las personas que han sido afectadas por el impacto de esta catástrofe. Es muy importante la articulación que se está dando en todas estas instancias, tanto la Universidad de Viña del Mar, a través del Centro de Prácticas Sociales, en colaboración del ámbito privado y público. Con Salud hemos articulado una propuesta que creo va a permitir abrir una puerta de posibilidades en la atención oportuna y pertinente en salud mental”.
El Plan de Salud Mental busca transformarse en una respuesta concreta para cientos de familias que, a más de dos años de la tragedia, continúan enfrentando las secuelas emocionales de dicha catástrofe.