Este martes el Senado realizó una sesión especial para analizar el cierre de la Fundación de las Familias y sus 41 centros comunitarios a nivel nacional, instancia en la que la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, defendió la decisión del Gobierno y sostuvo que el rol que cumplía la institución respondió a una realidad estatal distinta a la actual. Sus declaraciones fueron cuestionadas por trabajadores, usuarios y parlamentarios que participaron en la jornada.
La sesión fue gestionada por el senador Daniel Núñez luego de la preocupación generada por el cierre de los centros comunitarios, particularmente el ubicado en la Parte Alta de Coquimbo, donde vecinos y organizaciones han realizado diversas manifestaciones para exigir la continuidad de su funcionamiento.
En la instancia participaron la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf; la ministra de la Mujer, Judith Marín; el ministro de las Culturas, Francisco Undurraga; y el ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot.
Durante su exposición, la ministra Wulf justificó la determinación señalando que en el pasado “el trabajo que realizaba (la Fundación de las Familias) era relevante en un país que no tenía una articulación clara, el Estado tenía capacidades significativamente más limitadas y su alcance territorial era menos, y hoy no es el caso, por lo que preguntarnos si estamos llegando de la mejor manera como Estado a las familias es una responsabilidad política y ética”.
Sus palabras fueron cuestionadas por quienes trabajan directamente con las comunidades beneficiadas.
Jessica Vergara, delegada sindical de la Fundación de las Familias, respondió que “cuando no se conoce la realidad de los territorios y no la han vivido es difícil darse cuenta del impacto que tenemos nosotros en las comunidades. Son comunidades vulnerables, familias con altos índices de vulnerabilidad, por tanto estos centros son un aporte esencial para ellos y para la familia en general; para las personas que están sin empleo, para las madres que quedaron viudas y para el adulto mayor que no sabe realizar un trámite digital”.
Tras la sesión, el senador Daniel Núñez sostuvo que “el Gobierno de José Antonio Kast, defensor y promotor de la familia, le ha comunicado al país hoy día que va a cerrar la Fundación de las Familias, creada en 1990 durante el gobierno de Patricio Aylwin por la Primera Dama Leonor Oyarzún”.
El parlamentario agregó que “son 41 centros que atienden a las familias más vulnerables de Chile los que se van a cerrar y más de 90 trabajadores que se quedan sin empleo. Nos parece contradictorio que se aplique la lógica economicista del ministro Quiroz a una institución que cumple una labor social tan importante”.
Por su parte, Juan Roa Calderón, usuario del centro comunitario de Coquimbo y miembro del Club de Adulto Mayor Feyentun, envió un mensaje dirigido a la ministra y a los senadores presentes.
“Como adultos mayores nos congregamos en la Fundación porque no tenemos otro lugar donde hacerlo. Estar aquí nos ha dado la oportunidad de relacionarnos con niños, jóvenes y adultos jóvenes a través de las distintas actividades que se desarrollan, permitiéndonos aportar a la comunidad y sentirnos útiles, vigentes, más autovalentes y dignos”, señaló.
Roa agregó que “sabemos que la Fundación de las Familias es un valioso espacio de contención y una importante red de apoyo. Al dejarlo vacío estamos cediendo espacios a la delincuencia y la droga”.
Asimismo, informó que usuarios y organizaciones se vieron en la necesidad de presentar un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de La Serena, con el objetivo de impedir el cierre del centro comunitario de la Parte Alta de Coquimbo y resguardar la continuidad de sus funciones. La Corte obligó a Mideso y Hacienda a informar las razones del cierre.