La proliferación de publicaciones en redes sociales en las que se ofrece leche materna a distintos precios ha despertado preocupación entre autoridades y la comunidad académica.
Aunque puede presentarse como una alternativa natural para alimentar a recién nacidos y lactantes, especialistas advierten que su compra por canales informales deja fuera controles médicos, sanitarios y de conservación.
Lisette Hormazábal, académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que en Chile existe desde 2015 un banco de leche humana en el Hospital Sótero del Río, en Puente Alto, creado precisamente para resguardar este proceso.
“Es un lugar en donde las madres pueden donar su leche materna con el mayor cuidado y protección al recién nacido. No solo es la donación, hay un trabajo en la manipulación de la leche y cómo se almacena”, señala.
El riesgo de no tener controles
Hormazábal recalca que la seguridad no depende solo de conocer el origen de la leche, sino también de verificar cómo fue tratada antes de llegar al lactante.
“Es la manipulación de la leche, cómo se almacena, y de ahí viene todo un trabajo microbiológico para ver efectivamente que esta leche sea la idónea para llegar a este recién nacido”, afirma.
Por eso, advierte que recurrir a nodrizas o a leche ofrecida por internet no entrega garantías suficientes. “En el tema de las nodrizas es complicado de abordar porque no es seguro. Lo mejor es recurrir al banco de leche”, sostiene.
Ingrid Contardo, investigadora del Centro de Investigación e Innovación Biomédica (CiiB) de la Uandes, complementa que “el consumo de leche materna sin controles médicos ni sanitarios puede representar riesgos importantes para la salud, especialmente en recién nacidos y lactantes”.
Según detalla, la leche puede contener “agentes infecciosos, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), citomegalovirus (CMV) o bacterias potencialmente patógenas”, si la donante presenta una infección o si el producto se contamina durante la extracción y almacenamiento.
La experta agrega que también existe riesgo por sustancias derivadas del consumo de drogas ilícitas, alcohol, nicotina o medicamentos. Además, se han detectado contaminantes ambientales, como plomo, mercurio y pesticidas, junto con posibles adulteraciones, como dilución con agua u otros líquidos.
Por ello, las especialistas recomiendan no comprar ni suministrar leche materna comprada por redes sociales y recurrir únicamente a bancos de leche humana con controles médicos, microbiológicos y de calidad.