El aumento del llamado «desempleo ilustrado» refleja los nuevos desafíos que enfrentan técnicos y profesionales al momento de insertarse laboralmente. Desde Fundación Portas analizan este fenómeno y comparten herramientas clave para fortalecer la empleabilidad en un mercado cada vez más competitivo.
Por Fundación Portas. 10 de junio, 2026. Contar con un título técnico o profesional sigue siendo una herramienta fundamental para acceder a mejores oportunidades laborales. Sin embargo, las transformaciones que ha experimentado el mercado del trabajo en los últimos años han dejado en evidencia una realidad cada vez más visible: tener estudios superiores ya no garantiza una inserción laboral inmediata.
El fenómeno, conocido como «desempleo ilustrado», ha ganado relevancia en Chile debido al aumento de profesionales y técnicos que, pese a haber completado su formación, enfrentan dificultades para encontrar empleo o desarrollarse en áreas relacionadas con sus estudios.
Según datos recientes, la tasa de desempleo entre personas con educación superior alcanzó uno de sus niveles más altos desde que existen registros comparables, reflejando un escenario que plantea nuevos desafíos para las instituciones educativas, empleadores y organizaciones dedicadas al desarrollo del talento joven.
Más formación, nuevas exigencias
Para Fundación Portas, organización que acompaña a jóvenes de contextos vulnerables en su acceso, permanencia y transición al mundo laboral, este escenario confirma la necesidad de abordar la empleabilidad como un proceso que comienza mucho antes de la búsqueda de trabajo.
«La empleabilidad no comienza cuando una persona egresa o empieza a buscar trabajo. Se construye durante toda la trayectoria formativa, a través de experiencias, habilidades, redes y herramientas que permiten desenvolverse en distintos contextos laborales», explica María Eugenia López, directora ejecutiva de Fundación Portas.
Desde la experiencia acumulada en el acompañamiento de cientos de estudiantes y titulados, la organización identifica algunos factores clave que pueden marcar una diferencia al momento de enfrentar el mercado laboral.
Cinco claves para fortalecer la empleabilidad
1. Desarrollar habilidades transversales
Las competencias socioemocionales son cada vez más valoradas por los empleadores. La capacidad de comunicarse efectivamente, trabajar en equipo, liderar proyectos y adaptarse a entornos cambiantes complementa la formación técnica o profesional.
2. Construir redes desde etapas tempranas
Participar en actividades académicas, voluntariados, proyectos estudiantiles o espacios de vinculación con empresas permite ampliar contactos, sumar experiencia y conocer oportunidades laborales antes del egreso.
3. Acumular experiencias prácticas
Prácticas profesionales, proyectos aplicados, ayudantías y experiencias de aprendizaje en terreno ayudan a fortalecer el perfil profesional y demostrar capacidades concretas ante futuros empleadores.
4. Aprender a comunicar el propio valor
Saber presentar la experiencia, los logros y las competencias adquiridas se ha vuelto tan importante como contar con ellas. Un currículum actualizado, una adecuada preparación para entrevistas, y sobre todo, contar con una cuenta de LinkedIn activa y unificada con la búsqueda laboral, pueden marcar diferencias significativas.
5. Desarrollar habilidades para un mundo laboral en transformación
La velocidad con que cambian las tecnologías y los procesos productivos exige actualizar conocimientos de manera permanente. La formación continua se ha convertido en una herramienta fundamental para la empleabilidad de largo plazo. Hoy, aprender sobre manejo y análisis de datos, además de actualizarse constantemente en herramientas de productividad de IA, se hacen indispensables para abrir nuevas oportunidades.
Prepararse para un mercado laboral en transformación
El aumento de profesionales y técnicos en Chile representa una buena noticia para el desarrollo del país. Sin embargo, también exige fortalecer las herramientas que permitan a los jóvenes diferenciarse y construir trayectorias laborales sostenibles.
En ese contexto, iniciativas que promuevan el desarrollo integral de las personas, fortaleciendo tanto sus conocimientos como sus habilidades y redes de apoyo, aparecen como elementos cada vez más relevantes para enfrentar los desafíos del empleo ante una competitividad creciente.
Porque en un escenario cambiante, la empleabilidad ya no depende únicamente de un título. También depende de las oportunidades, experiencias y capacidades que cada persona logra construir a lo largo de su trayectoria.