Una iniciativa colaborativa entre la Universidad San Sebastián, establecimientos de salud de la Región del Biobío y la Universidad Anáhuac de México busca fortalecer el trabajo de los Comités de Ética Asistencial y acercar a los estudiantes a los desafíos éticos reales de la práctica clínica.
La Universidad San Sebastián (USS), a través de un trabajo conjunto con el Comité de Ética Asistencial (CEA) del Hospital San José de Coronel, el CEA del Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles y la Universidad Anáhuac de México, está desarrollando el Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio BIO-CLIC: Bioética Clínica, Colaborativa y Territorial, con el objetivo de fortalecer el rol de los Comités de Ética de ambos establecimientos de salud a través de un programa interdisciplinario.
Pía Bustamante, académica del Departamento Nacional de Bioética de la Universidad San Sebastián y líder del proyecto, explicó que la iniciativa surgió a partir de una necesidad identificada tanto por equipos de salud como por especialistas en bioética clínica. “En distintas instancias de trabajo con establecimientos de salud observamos que muchas veces los CEA son poco conocidos dentro de las propias instituciones, reciben pocas consultas y cuentan con limitadas oportunidades de fortalecimiento y capacitación. Esta realidad no es exclusiva de estos establecimientos, sino que la evidencia muestra que es una situación presente tanto a nivel nacional como internacional”, señaló.
Fortaleciendo el rol de los CEA
Los Comités de Ética Asistencial cumplen una función fundamental en los establecimientos sanitarios, ya que orientan la toma de decisiones frente a dilemas ético-clínicos complejos, promoviendo una atención más humana, reflexiva y centrada en la dignidad de las personas. Asimismo, favorecen el diálogo interdisciplinario, el acompañamiento a los equipos de salud y el fortalecimiento de la cultura ética institucional.
El proyecto contempla un programa interdisciplinario de actividades educativas, formativas y de difusión, que incluye capacitaciones, talleres, espacios de divulgación y la elaboración de material audiovisual y digital desarrollado por estudiantes y académicos de diversas carreras del área de la salud.
La académica destacó además el valor de la colaboración internacional con la Universidad Anáhuac de México. “Para nosotros el trabajo colaborativo con México es muy relevante, ya que la Universidad Anáhuac es un referente en esta área. Cuenta con una Facultad de Bioética y existe un mayor desarrollo de la disciplina en ese país, lo que nos permite enriquecer esta experiencia y proyectar nuevas oportunidades de colaboración”, afirmó.
Una apuesta por la formación
El director del Hospital San José de Coronel, Ralph Müller, destacó que “este proyecto aborda una materia de gran importancia que, lamentablemente, no siempre está suficientemente presente en el trabajo clínico cotidiano: la ética asistencial. Frente a conflictos ético-asistenciales que surgen durante la atención de salud, es necesario considerar elementos que van más allá de la técnica terapéutica, como la calidad de vida, aspectos culturales, religiosos o sociales”, explicó.
Según Müller, uno de los mayores aportes de BIO-CLIC es vincular el trabajo de los Comités de Ética con la formación de estudiantes que realizan prácticas clínicas en los establecimientos de salud.
Desde México, el Dr. José Alberto Castilla Barajas, director de la Facultad de Bioética de la Universidad de Anáhuac, señaló que “entendemos la bioética como una ciencia práctica orientada a acompañar la toma de decisiones concretas en el ámbito de la salud, promoviendo siempre el respeto a la vida y la dignidad humana. En este sentido, este proyecto representa una oportunidad valiosa para fortalecer la deliberación ética y la formación integral de los profesionales de la salud”, valorando el trabajo colaborativo internacional.
Estudiantes protagonistas del proceso
En la iniciativa participan estudiantes de Medicina, Odontología, Nutrición y Dietética, Fonoaudiología, Química y Farmacia, Terapia Ocupacional y Tecnología Médica de la Universidad San Sebastián, quienes tendrán un rol activo en el desarrollo de talleres, análisis de casos, elaboración de material audiovisual e instancias de difusión y capacitación.
Para Fernanda Manquilef, estudiante de Medicina de la USS, sede Concepción, la experiencia representa una oportunidad concreta para aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación. “Este proyecto me permite poner en práctica lo aprendido en bioética y ampliar mi comprensión sobre su relevancia en la atención de salud. Saber que existen instancias como los Comités de Ética Asistencial me entrega tranquilidad frente a los desafíos que enfrentaré como futura médica y me prepara para ejercer una medicina consciente, centrada en el cuidado humanizado y el trabajo colaborativo”, comentó.
Por su parte, Isidora Navarrete, de la misma carrera, destacó que “antes pensaba que los Comités de Ética Asistencial estaban más vinculados al ámbito legal y que cumplían una función sancionadora. Hoy entiendo que son un apoyo fundamental para la toma de decisiones clínicas complejas, considerando distintas perspectivas y priorizando el bienestar tanto de los pacientes como de los equipos de salud. Es importante que más profesionales conozcan y utilicen estos espacios”, concluyó.