Legisladora apuntó que la iniciativa no busca prohibir una realidad que responde a la necesidad de las familias trabajadoras de hoy, sino formalizarla, limitarla y dotarla de seguridad jurídica, a fin de evitar que se torne vulnerable a la manipulación por parte de colectivos, agrupaciones políticas o actores externos al núcleo familiar”.
En los últimos años, y ante la realidad socioeconómica y laboral del Chile actual, un número creciente de padres y cuidadores legales se han visto imposibilitados de ejercer presencialmente el rol de apoderados en diversos establecimientos educacionales del país.
Esto, debido a extensas jornadas laborales y sistemas de turnos, grandes distancias de traslado y no contar con redes de apoyo en sus estructuras familiares, por lo que se en los últimos años, ha aparecido la figura de ‘apoderado delegado’ o ‘multiapoderados’, compuesto por vecinos, familiares lejanos e incluso transportistas, que asumen la representación del menor en sus escuelas y colegios.
Para hacer frente a lo anterior, la diputada del Partido Republicano e integrante de la comisión de Educación de la Cámara, Paz Charpentier, anunció la presentación de un proyecto de ley que viene a regular, de forma precisa y delimitada, la figura del apoderado en el sistema escolar chileno, “para garantizar la seguridad jurídica de los menores y evitar la instrumentalización de su representación”.
La representante del Distrito 20, explicó que el fenómeno descrito “no tiene una regulación específica en la normativa educacional chilena, lo que genera graves riesgos y nudos críticos que los Reglamentos Internos de Convivencia Escolar (RICE) no logran resolver por sí mismos”.
“Por ello”, agregó Charpentier, “la ausencia de un marco regulatorio exige un vínculo de consanguinidad, afinidad o tutoría legal demostrable, de lo contrario la figura del ‘apoderado delegado’ o ‘multiapoderados’ se vuelve vulnerable a la manipulación por parte de colectivos, agrupaciones políticas o actores externos al núcleo familiar”.
“El proyecto de ley no busca prohibir una realidad que responde a la necesidad de las familias trabajadoras, sino formalizarla, limitarla y dotarla de seguridad jurídica, resguardando siempre el interés superior del niño consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y ratificado por Chile”, subrayó la diputada.
Por último, Charpentier enfatizó que los apoderados “no sólo son responsable de la asistencia y el rendimiento académico del menor, sino que también es el llamado a responder ante situaciones de convivencia escolar, firmar actas oficiales, autorizar salidas pedagógicas y tomar decisiones críticas respecto a la salud y bienestar del estudiante dentro de la jornada escolar, por lo que debemos regular esta figura informal de ‘apoderado delegado’, para que los establecimientos educacionales también tengan claridad con respecto a quién deben contactar en casos de accidentes u otras situaciones”.