El ingreso de plataformas digitales, simuladores hipotecarios y herramientas de automatización está cambiando el rubro inmobiliario. Desde EXP Realty Chile advierten que el corredor de propiedades debe diferenciarse por su capacidad de asesorar de manera estratégica a los clientes.
En los últimos años, el mercado laboral ha tenido profundas transformaciones. El trabajo tradicional bajo un contrato por varios años en una sola empresa hoy convive con modalidades más independientes y flexibles.
Bajo ese contexto, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), más de un millón de personas trabajaron de manera independiente en el trimestre de agosto-octubre del 2025, lo que ha provocado que distintas industrias estén adaptando sus modelos laborales. El mercado inmobiliario es una de ellas, impulsando perfiles profesionales más flexibles y apoyados en herramientas digitales.
En nuestro país, el acceso para ser corredor de propiedades ha sido históricamente sencillo, sin embargo, el mercado actual está elevando sus exigencias, y ya no basta con publicar propiedades, sino que el corredor debe interpretar datos, manejar herramientas digitales y asesorar a las personas en la toma de decisiones.
“En ese contexto, hoy el corredor debe leer los datos, entender financiamiento, interpretar zonas, acompañar decisiones patrimoniales y construir confianza. El mercado ya no premia al que solo publica propiedades; premia al que asesora con información”, comentó Pablo Quappe, director de crecimiento de EXP Realty Chile.
Otros cambios claros que, según Quappe, se están notando en la industria son una mayor presión por profesionalización, aceleración en el uso de herramientas digitales para procesos como captación, seguimiento y cierre de operaciones y, por último, un cierre menos impulsivo, que exige argumentos, comparables, trazabilidad y claridad en el proceso.
Las herramientas digitales que están cambiando el negocio inmobiliario
La digitalización pasó de ser un complemento a una condición de competitividad. Según expertos del mercado inmobiliario, un corredor que no gestiona datos, automatizaciones, contenidos o canales digitales, entre otros factores, está compitiendo con una enorme desventaja.
“Hoy las herramientas digitales permiten hacer seguimiento de clientes, medir interés real, segmentar prospectos, automatizar respuestas, mejorar la presentación de propiedades y acelerar procesos. Pero lo más relevante es que permiten escalar sin perder cercanía”, sostuvo Quappe.
De la misma manera, el director de crecimiento de EXP Realty Chile comentó que la tecnología no reemplaza al corredor, sino que lo apoya para estar más cerca del cliente, responder más rápido, asesorar mejor y tomar mejores decisiones.
Con respecto a los principales desafíos y oportunidades para el corredor en el mercado inmobiliario actual, el especialista comentó que el principal desafío es dejar atrás el corretaje tradicional basado solo en contactos y publicaciones para pasar a un mercado que exige método, datos, formación continua, velocidad de respuesta y una propuesta de valor clara.
En relación con las oportunidades, Quappe comentó que es clave profesionalizar la industria inmobiliaria en nuestro país, ya que se necesita corredores mejor preparados, más transparentes, colaborativos y capaces de operar con tecnología, esto es porque el cliente está cambiando, lo que obliga a que el corredor también lo haga.
“El futuro del corretaje no será para el que tenga más propiedades publicadas, sino para el que construya más confianza, maneje mejor la información y tenga un modelo de trabajo escalable. El mercado no desapareció, se volvió más exigente, y cuando eso ocurre, se abre una oportunidad para los profesionales”, concluye Pablo Quappe.
Acerca de EXP Realty Chile: Empresa del sector inmobiliario que opera bajo un modelo digital, orientado a la gestión remota y el uso de tecnología para facilitar el trabajo de los corredores de propiedades. Su propuesta se basa en el uso de herramientas digitales, análisis de datos y una red global de agentes, con el objetivo de optimizar procesos y mejorar la experiencia tanto de los profesionales como de los clientes.