En un durísimo partido final, Daniela Ortega le dio el tercer punto a Chile en la competencia por equipos femenina al derrotar a la brasileña Giulia Takahashi y le otorgó el título sudamericano a la escuadra nacional.
Visiblemente emocionadas, las integrantes de la selección ingresaron a la cancha para abrazar, saltar y llorar junto a Ortega quien selló el definitivo triunfo por 3-1.
La tenimesista fue la pilar y líder de la jornada. Ganó sus dos partidos -el primero a Victoria Strassburger- con categoría, moviendo a sus rivales y jugando con garra y calidad.
Takahashi había puesto la serie en tablas al derrotar a Tania Zeng con relativa facilidad y Valentina Ríos dio cuenta de Laura Watanabe, después de una recuperación en la que el público fue protagonista porque levantó su juego con el aliento.
“No me gusta jugar mucho de local porque siempre es una doble presión, pero anoche nos juntamos con las chicas y nos juramentamos dejar todo en la cancha para obtener el título. Es una emoción muy grande porque, además, soy la que tiene más experiencia”, aseguró Ortega.
Para Valentina Ríos, su triunfo también es una revancha por algunas derrotas que tuvo el año pasado en instancias similares. “Jugamos mucho con el corazón y como equipo. Sabía que no podía perder porque estábamos jugando en Chile y, afortunadamente, le dimos esta alegría a la gente que nos acompañó. Estoy muy feliz”, dijo.