En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Antofagasta, Héctor Bravo Vásquez, relevó los esfuerzos que se están articulando en torno a innovación y transferencia tecnológica para enfrentar los desafíos asociados a la escasez hídrica y el cambio climático en la región.
Entre las principales iniciativas destaca el trabajo conjunto con el Nodo Desierto Vivo en la construcción de una Mesa de Agricultura en el Desierto y en la definición de una misión orientada a fortalecer el desarrollo de soluciones innovadoras para la producción de alimentos en territorios áridos.
«La agricultura en el desierto representa una oportunidad estratégica para la región. Nuestro territorio es un verdadero laboratorio natural donde la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación pueden aportar soluciones concretas para producir alimentos de manera más eficiente, resiliente y sostenible», comentó Héctor Bravo Vásquez, Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Antofagasta.
El enfoque impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación considera tanto la investigación aplicada como el apoyo al emprendimiento de base científico-tecnológica (EBCT). En ese contexto, destaca la experiencia de Jonathan Fortt, cofundador de Ayni Desert Interaction y beneficiario del instrumento Startup Ciencia 2026, iniciativa que busca desarrollar soluciones innovadoras vinculadas a la agricultura en entornos desérticos.
“Ayni Desert Interaction es una EBCT generadora de I+D que busca solucionar problemáticas gracias al uso de bioinsumos provenientes del Desierto de Atacama, actualmente estamos enfocados en la optimización de procesos agrícolas en suelos salinos y secos como los que se encuentran en la zona norte de nuestro país”, explicó Jonathan Fortt, CEO y Cofundador Ayni Desert Interaction.
Lo mismo ocurre con el Anillo de Investigación enfocado en la optimización del uso del agua en términos de calidad y cantidad en la agricultura mediante un prototipo agrobiotecnológico basado en la tríada: aeroponía vertical, bioestimulantes microbianos y tratamiento de agua mediante el sistema Downflow Hanging Sponge (DHS), también financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
“Esta investigación busca responder una pregunta fundamental: ¿seremos capaces de producir alimentos de manera sustentable desde el desierto más árido del mundo? En ese contexto, hemos conformado una red de colaboración con la Universidad de Almería en España, la Universidad de Nagaoka de Japón y la Universidad de La Frontera. La idea es integrar todas esas experiencias, desarrollar un piloto tecnológico y posteriormente implementarlo en Mejillones”, explicó Carlos Riquelme, director del Centro de Bioinnovación de la Universidad de Antofagasta, quien además lidera el Proyecto Anillo ANID ATE250048.
En el marco de esta conmemoración internacional, la construcción de una misión regional en torno a la agricultura del desierto permitirá priorizar desafíos, coordinar actores y orientar esfuerzos públicos y privados para enfrentar los efectos de la desertificación y avanzar hacia un desarrollo más sostenible para el norte de Chile.