La pareja chilena compuesta por Nicolás Burgos y Gustavo Gómez se tituló campeón de la competencia de dobles masculinos venciendo a su similar brasileña de Guilherme Teodoro y Leonardo IIzuka por 3-1 y sumando el tercer oro para Chile en el Sudamericano de tenis de mesa.
En el comienzo, el partido tuvo cierto estudio por ambos rivales, quienes buscaban forzar los errores de los adversarios más que plantear una estrategia de ataque. En ese golpe a golpe, con igualdad de fuerzas, los locales fueron más efectivos y se llevaron el primer set por 11-7.
Para el segundo set, los brasileños tuvieron un alza en su juego, jugando con mayor autoridad y sometiendo a los locales con un 11-6. El set siguiente, Burgos y Gómez entraron con el machete entre los dientes y se fueron adelante, mostrando una mezcla de sincronización y efectividad, que se plasmó en un cómodo 11-3.
El juego final tuvo mayor tensión porque los chilenos, aunque dominaban, debían cerrar el partido. Les costó, pero lo hicieron desatando la algarabía del público y el espontáneo ceacheí colectivo, mientras los ganadores firmaban pelotas y las repartían a la gente.
“Es un gran orgullo ganar en Chile y, lo mejor, jugando bien. Estamos demasiado felices”, afirmó Burgos, mientras Gómez complementó que “hemos jugado varias finales con ellos a nivel sudamericano, pero estábamos con ganas y lo demostramos. Agradecemos al público que nos alentó. Es lindo ser campeón en tu país”.