Espacios habilitados en ex Hospital San Martín posibilitarán atención de niñas, niños y adolescentes en un lugar tranquilo y resguardado para sus terapias
En el marco del Día Mundial del Orgullo Autista, el Hospital Biprovincial Quillota Petorca dio un nuevo paso en su compromiso con una atención más digna, humanizada e inclusiva, inaugurando las nuevas dependencias de la Unidad de Neurodesarrollo Infanto Juvenil, espacio destinado a la atención ambulatoria de niñas, niños y adolescentes autistas que se encuentran en control en el establecimiento.
Las remozadas instalaciones, de más de 80 metros cuadrados, fueron especialmente acondicionadas para responder a las necesidades de estos usuarios, permitiendo que el equipo profesional atienda en un ambiente más seguro y con menor carga de estímulos sensoriales a los cerca de mil pacientes con diagnóstico de autismo que actualmente se controlan en el Policlínico de Neuropediatría del Hospital Biprovincial Quillota Petorca.
En este nuevo espacio desarrollarán sus prestaciones las profesionales de la Ley TEA, incluyendo terapia ocupacional, fonoaudiología, psicología infantojuvenil y el equipo de Neurología Infantil del establecimiento. Ello permitirá realizar evaluaciones multidisciplinarias, talleres educativos, aplicación de instrumentos de apoyo diagnóstico y diversas intervenciones terapéuticas orientadas al desarrollo integral de los pacientes.
Durante la ceremonia inaugural, el Director del Hospital Biprovincial Quillota Petorca, Eduardo Lara Hernández, destacó la importancia de este avance para la comunidad. «Hoy inauguramos una Unidad de Neurodesarrollo Infanto Juvenil que representa un importante avance para la atención de nuestros niños, niñas y adolescentes. Este nuevo espacio ha sido pensado y diseñado considerando sus necesidades, permitiéndonos entregar una atención más acogedora, inclusiva y de mayor calidad. Como Hospital reafirmamos nuestro compromiso con la neurodivergencia y con el bienestar de las familias que confían en nuestro trabajo».
Entre las principales ventajas de estas nuevas dependencias destaca que se trata de un lugar con menos estímulos sensoriales que el edificio principal del Hospital Biprovincial, condición especialmente relevante para muchas personas autistas. Asimismo, incorpora una sala espejo que facilitará la realización de evaluaciones multidisciplinarias y el trabajo coordinado entre los distintos profesionales.
El aumento sostenido de diagnósticos de autismo durante los últimos años ha significado un importante crecimiento de la demanda asistencial. Por ello, la unidad priorizará la atención de pacientes que actualmente se encuentran en control en el Policlínico de Neurología Infantil del Hospital Biprovincial Quillota Petorca, pertenecientes a su territorio de referencia, especialmente aquellos provenientes de comunas que no cuentan con Centros Municipales de Autismo.
Un anhelo que hoy se hace realidad
La inauguración de esta unidad materializa un antiguo proyecto impulsado por el equipo de Neurología Infantil del establecimiento, liderado por las doctoras Stephanie Marín Said y Paula Arriagada Palma, quienes promovieron esta iniciativa junto al equipo de profesionales dedicados a la atención de personas autistas. El proyecto fue concretado gracias al trabajo colaborativo con la Dirección del Hospital, que apoyó la habilitación del espacio y la adquisición de implementación especializada, como material sensorial, circuito psicomotor, recursos para regulación emocional y la batería diagnóstica ADOS-2.
La Dra. Paula Arriagada Palma, neuróloga infantil y referente de la Ley TEA en el establecimiento, valoró especialmente el impacto que tendrá este espacio en la calidad de las atenciones. «Más que una nueva dependencia física, este espacio nos permitirá trabajar de manera integrada entre los neurólogos infantiles y un equipo de terapeutas. Aquí podremos realizar atenciones de psicología, terapia ocupacional y fonoaudiología dedicadas exclusivamente a niñas, niños y adolescentes con autismo. Además, contamos con los espacios necesarios para disponer del material terapéutico que antes no podíamos utilizar dentro del Hospital Biprovincial».
La profesional explicó que el entorno del hospital, debido a sus características arquitectónicas, el alto flujo de personas y el nivel de ruido, podía generar desregulación sensorial en algunos pacientes, situación que estas nuevas instalaciones buscan minimizar, las que ya se encuentran en funcionamiento y cuya atención se realiza mediante derivación efectuada por un neurólogo infantil, previa evaluación clínica o consultoría.
La ceremonia contó con la participación de representantes de agrupaciones y fundaciones que trabajan junto a personas autistas y sus familias. Uno de los momentos más significativos fue el testimonio de Elizabeth Carrasco Morales, madre de un paciente que durante años recibió atención en el Hospital, quien compartió la experiencia de acompañar el desarrollo de su hijo gracias al apoyo recibido. «Este espacio va a servir tanto para apoyar al niño o la niña como a la familia. No existe solo el niño autista; existe una familia que vive este proceso. Es un trabajo conjunto, donde participan los padres, hermanos y cuidadores. Todos aprendemos y crecemos junto a nuestros hijos».
Con esta nueva unidad, el Hospital Biprovincial Quillota Petorca inicia una nueva etapa en la atención de personas autistas, fortaleciendo una red de apoyo especializada para más de mil pacientes en control y sus familias. Un avance que reafirma el compromiso institucional con una salud más inclusiva, centrada en las personas y orientada a entregar una atención cada vez más humanizada y de mayor calidad.