Buscar

Empleo femenino: La oportunidad que está sobre la mesa. Por Pablo Rossel Estay, CEO de CGS Nexus LATAM, especialista en gestión, expansión y operaciones de contact center y BPO en América Latina

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

En medio de la discusión sobre cómo aumentar la participación laboral femenina y generar más empleo formal, existe una oportunidad para Chile que ha pasado relativamente desapercibida: la posibilidad de recuperar miles de puestos de trabajo que hoy se realizan desde otros países de la región.

La discusión en torno al proyecto de ley que limita la externalización de servicios de atención remota desde el extranjero, sumada a los incentivos al empleo formal que hoy son parte del debate económico, abre una conversación que va mucho más allá de una industria específica. En el fondo, se trata de cómo el país puede crear empleo, atraer inversión y ofrecer nuevas oportunidades laborales para miles de mujeres.

El desafío no es menor. Mientras distintas iniciativas buscan impulsar la contratación femenina, Chile continúa enfrentando brechas importantes en participación laboral y generación de empleo formal. Por ello, resulta pertinente mirar sectores con capacidad de absorber mano de obra de manera rápida y a gran escala. Los servicios de atención remota y soporte operacional son uno de ellos.

Muchas empresas nacionales mantienen externalizadas en otros países operaciones que perfectamente podrían desarrollarse localmente. Según estimaciones, el volumen de servicios que actualmente se atiende desde el extranjero equivale a entre 30 mil y 40 mil puestos de trabajo formales. Lo relevante es que se trata de empleos altamente compatibles con modalidades híbridas y remotas, una condición que facilita la incorporación de mujeres al mercado laboral y amplía las oportunidades de contratación en regiones.

Además, esta es una industria donde cerca del 70% de los puestos son ocupados por mujeres. En consecuencia, cualquier proceso de relocalización de operaciones tendría un efecto especialmente significativo sobre la tasa de desempleo femenino actual, un objetivo que hoy es una de las prioridades económicas y sociales del país.

Al mismo tiempo, el escenario regional ha cambiado. Mercados como Colombia, que históricamente mantuvieron ventajas relevantes en costos laborales, han comenzado a perder competitividad tras recientes alzas salariales. Si a eso se suman incentivos al empleo formal como los que actualmente se discuten dentro del Plan de Reconstrucción Nacional, Chile podría transformarse nuevamente en un destino atractivo para este tipo de operaciones.

El potencial impacto va más allá del empleo. La eventual relocalización de estos servicios también implica inversión en infraestructura tecnológica, capacitación y habilitación operacional, generando un círculo virtuoso de crecimiento económico y desarrollo de capacidades locales.

Por supuesto, Chile aún enfrenta desafíos importantes en flexibilidad laboral y competitividad frente a otros países de América Latina. Sin embargo, precisamente por eso resulta relevante no perder de vista las oportunidades que hoy comienzan a abrirse. La discusión actual no debería limitarse únicamente a aspectos regulatorios, sino también considerar cómo el país puede aprovechar un contexto regional más favorable para generar empleo femenino, atraer inversión y recuperar actividades que hoy se desarrollan fuera de nuestras fronteras.

noticias relacionadas

La deuda pendiente de la inclusión laboral en Chile. Por Evelyn Contreras, Directora de incidencia de AVANZA Inclusión

Confianza en la era digital: lo que la diplomacia internacional nos está enseñando. Por Christian Rodiek, CEO de FirmaVirtual

Sarampión: el riesgo que vuelve cuando la cobertura de vacunación baja. Por Kristian Buhring, Director del Departamento de Salud Pública, sede Concepción, Facultad de Medicina USS

Después del cáncer, recuperar el control. Por Dra Sandra Lanza, académica de la escuela de Medicina, Universidad Andrés Bello