Un terremoto doble sacudió Venezuela. El primer sismo alcanzó una magnitud de 7,2 y el segundo, registrado apenas segundos después, llegó a magnitud 7,5. El balance preliminar deja al menos 164 fallecidos y más de mil heridos, cifras que podrían aumentar con el paso de las horas, según informó la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Además de las víctimas, el movimiento telúrico provocó el colapso de decenas de edificios y numerosos derrumbes en distintas zonas del país. Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno decretó estado de emergencia nacional.
¿Por qué el terremoto provocó tantos daños?
En el caso de Venezuela, el terremoto ocurrió en la zona de contacto entre la placa Sudamericana y la placa del Caribe.
«Era una zona de contacto que ya estaba identificada, aunque no con total claridad, porque anteriormente no se habían registrado eventos de gran magnitud. Sin embargo, sí se sabía que eventualmente podía producirse un terremoto importante en ese sector«, explica Francisco Hernández, académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes. Respecto de la frecuencia de este tipo de eventos, el experto señala que son poco comunes y que, probablemente, ocurren cada varios cientos de años.
¿Podría ocurrir algo similar en Chile?
El académico de la Facultad de Ingeniería comenta que en Chile existen numerosas fallas corticales superficiales, como la de San Ramón o Marga Marga, que pueden generar terremotos locales y daños asociados. Sin embargo, destaca que aunque las normativas actuales no siempre consideran estos riesgos, la calidad del diseño y construcción de las estructuras en Chile, especialmente el uso de sistemas de muros estructurales hace que los edificios sean mucho más resilientes frente a sismos en comparación con otros países como Venezuela.
Por lo tanto, el académico concluye que “ante un terremoto de características similares al ocurrido en Venezuela, es esperable que en Chile el daño estructural y el colapso de edificios sean significativamente menores».