Equipo Asertivo Comunitario del Programa Infanto Juvenil recibirá el Premio Fernando Angulo 2026, distinción que reconoce experiencias de excelencia en salud mental comunitaria en España y Latinoamérica.
Un importante reconocimiento internacional recibió el Hospital de Quilpué luego que el Equipo Asertivo Comunitario (EAC) del Programa Infanto Juvenil de su Unidad de Salud Mental fuera distinguido con el Premio Fernando Angulo 2026 al Mejor Proyecto de Salud Mental Comunitaria, otorgado por la Fundación Vidal i Barraquer de Barcelona, España, en la primera edición de este galardón.
La distinción fue otorgada por unanimidad del jurado y reconoce el trabajo de un equipo de la red pública de salud que ha desarrollado una estrategia innovadora para acercar la atención especializada de salud mental a niños, niñas y adolescentes de alta complejidad, llevando las intervenciones directamente a sus domicilios, establecimientos educacionales y espacios comunitarios, en lugar de esperar que sean los pacientes quienes logren sostener el vínculo con la atención tradicional.
El proyecto pertenece al Hospital de Quilpué, establecimiento de la red del Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota–Petorca (SSVQP), y se enmarca además en la estrategia impulsada por el Ministerio de Salud para la implementación de Equipos Asertivos Comunitarios Infanto Juveniles, iniciativa que en Quilpué logró consolidarse con una propuesta clínica y comunitaria propia, adaptada a la realidad del territorio.
El jurado del premio valoró especialmente la coherencia entre el marco teórico y su implementación práctica, el carácter psicoterapéutico de la propuesta desde un enfoque biopsicosocial, interdisciplinario y centrado en la persona, el alto nivel de coordinación en red con familias, establecimientos educacionales y dispositivos de protección, y la adaptación rigurosa de un modelo basado en evidencia al contexto local y a situaciones de alta vulnerabilidad.
Un modelo que responde a una necesidad real del territorio
El Equipo Asertivo Comunitario surgió en 2021 como respuesta a una necesidad crítica de la provincia de Marga Marga: brindar atención especializada a niños, niñas y adolescentes con alta complejidad biopsicosocial y baja adherencia a los dispositivos convencionales de salud mental, precisamente quienes suelen quedar fuera de los tratamientos tradicionales pese a requerir mayor apoyo.
En ese contexto, el EAC invirtió la lógica habitual de atención: son los profesionales quienes se desplazan hacia los espacios donde viven, estudian y se desarrollan los usuarios, fortaleciendo el vínculo terapéutico, el trabajo con sus familias y la articulación con la red local.
La iniciativa se basa en los modelos AMBIT (Adaptive Mentalization-Based Integrative Treatment), desarrollado en el Anna Freud Centre de Londres, y ECID (Equipo Clínico de Intervención a Domicilio) de la Fundación Vidal i Barraquer de Barcelona, ambos adaptados a la realidad del sistema público chileno y a las necesidades del territorio de Marga Marga.
Resultados que respaldan la experiencia
Uno de los resultados más relevantes es que el 88,9% de los usuarios mantuvo o redujo su nivel de complejidad biopsicosocial durante el tratamiento, en una población donde, sin intervención intensiva, el deterioro suele ser esperable. A ello se suma un trabajo sostenido con familias, establecimientos educacionales, residencias y otros actores de la red, permitiendo abordar la salud mental desde una mirada integral, comunitaria y centrada en las trayectorias de vida de cada niño, niña y adolescente.
La jefa de la Unidad de Salud Mental del Hospital de Quilpué, Dra. Paula Carrasco Riquelme, destacó la vinculación e inserción de pacientes y familias. “Hemos visto pacientes y familias que han logrado mejorar su vinculación con las redes, con los equipos de salud, con la comunidad escolar, que se han reinsertado a sus actividades, considerando que en algún momento estuvieron en riesgo de estar fuera del sistema. Eso ha sido muy bonito y también gratificante para los profesionales y por supuesto significativo para los pacientes que por distintas razones han tenido dificultades en la adherencia a las atenciones estándar”.
A su vez, la profesional destacó el carácter colectivo de este logro y su proyección para el desarrollo de la salud mental comunitaria en la red pública: “Para nuestro equipo es una gran alegría y a la vez un logro colectivo, que llega en un momento de transición y cambios hacia el nuevo Hospital Provincial Marga Marga, así como la proyección de transformación de la Unidad de Salud Mental a Centro de Salud Mental Comunitario dependiente del Hospital. Esto refuerza nuestro compromiso a trabajar en todos los nodos y equipos de nuestro Hospital, por una atención de salud mental especializada con enfoque comunitario, centrado en las personas y sus necesidades, con estándares de calidad basados en evidencia”.
La especialista agregó que este reconocimiento también da cuenta del valor del trabajo articulado entre distintos niveles de la red pública. En ese sentido, subrayó que la estrategia piloto impulsada por el Ministerio de Salud permitió abrir la posibilidad de construir una nueva forma de trabajo, la que en Quilpué pudo desarrollarse gracias al compromiso del equipo clínico —que incluso costeó voluntariamente su formación en el modelo AMBIT—, al respaldo del Hospital de Quilpué y al acompañamiento técnico del Servicio de Salud Viña del Mar–Quillota–Petorca.
La ceremonia de entrega del Premio Fernando Angulo 2026 se realizará el próximo 3 de julio en el Palau Macaya de Barcelona, en el marco de la II Jornada de Innovación en Psicoterapia, organizada por la Fundación Vidal i Barraquer. La distinción contempla una dotación de 6.000 euros y un trofeo conmemorativo.