Académica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso señaló que los sistemas ferroviarios urbanos tienen oportunidades para seguir fortaleciendo la accesibilidad universal, la señalización y la información a los usuarios. En ese contexto, valoró la instalación de puertas de andén en la Línea 1 del Metro de Santiago, iniciativa que contribuirá a prevenir accidentes, optimizar el flujo de pasajeros y reducir interrupciones en la operación.
Los trenes urbanos que operan en distintas ciudades de Chile, como el Gran Valparaíso, Concepción y el servicio Santiago-Rancagua, enfrentan el desafío de avanzar hacia modelos de transporte cada vez más seguros y eficientes, especialmente en materias de acceso inclusivo, para así mejorar la experiencia de viaje y facilitar el desplazamiento de todas las personas.
Así lo planteó la académica de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte de la PUCV, Alejandra Valencia, quien destacó la importancia de fortalecer aspectos como la accesibilidad universal, la señalización y la información disponible para los usuarios.
La profesional indicó que, además de avanzar en accesibilidad, es necesario abordar otros factores que afectan la continuidad y calidad del servicio. “Existen desafíos respecto a mejorar la seguridad frente al vandalismo que interrumpe el servicio, también en materia de fiscalización, para evitar el comercio ambulante que degrada el sistema, además de establecer planes o estrategias que permitan enfrentar la congestión de las vías en horas punta”, indicó.
Por otra parte, señaló que es necesario destinar mayor inversión en las comunicaciones de la vía para aumentar la frecuencia, manejar la vulnerabilidad ante episodios climáticos, evaluar el funcionamiento de estaciones intermodales y de los buses de acercamiento para otros sectores.
Avances en el Metro de Santiago
El Metro de Santiago también enfrenta diversos desafíos en materia de funcionamiento y seguridad. Es así como recientemente se concretó la primera instalación de puertas de andén en una de las estaciones de la Línea 1, iniciativa que busca fortalecer la seguridad de los pasajeros, mejorar la regularidad del servicio y optimizar la operación de uno de los medios de transporte público más utilizados del país. Esta acción se suma a las nuevas líneas que utilizan dicha tecnología.
El sistema fue inaugurado en la estación San Pablo, convirtiéndose en la primera de las seis estaciones de la Línea 1 que contarán con esta medida de seguridad en los andenes durante 2026. De acuerdo con la planificación de Metro, la implementación en las 27 estaciones de la línea concluirá en 2028.
Alejandra Valencia valoró la incorporación de las puertas de andén, destacando su aporte en materia de seguridad, modernización y eficiencia operativa. Desde el punto de vista de la prevención de riesgos, la profesora sostuvo que los beneficios son significativos, principalmente porque al estar cerrado el andén no hay peligro de que un pasajero caiga a la vía o que ingresen objetos, afectando la continuidad del servicio.
Del mismo modo, agregó que esta infraestructura también contribuirá a ordenar el flujo de pasajeros durante el ascenso y descenso de los trenes, ya que las zonas de acceso estarán claramente delimitadas. Esto favorecerá una circulación más fluida y una mejor distribución de las personas en los andenes. “Al evitar interrupciones en la vía, ya sea por manifestaciones, personas que se sientan en el borde del andén o incidentes que involucren caídas, se está mejorando tanto la seguridad como la regularidad del servicio”, concluyó.