Buscar

El mayor desafío de la IA no es técnico, sino que humano. Por Rodrigo Acevedo, gerente general de Entersoft

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

Según una reciente investigación de la empresa Deloitte, State of AI, basada en más de 3.200 líderes empresariales y tecnológicos de 24 países, el desafío que hoy presenta la Inteligencia Artificial (IA) se focaliza en su integración en el modelo operativo y en la toma de decisiones dentro de las corporaciones que deciden implementarla. Porque la IA no es solo una tecnología innovadora, sino que también revolucionaria y, como tal, ya está presente en las inversiones de índole tecnológica y en el discurso gerencial.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio que se menciona es que el 84% de las organizaciones no ha rediseñado los puestos de trabajo ni los flujos operativos para integrar la IA, lo que ciertamente se transforma en una limitante. De hecho, se concluye que la fuerza laboral aún se encuentra en proceso de adaptación. Tanto así que cerca del 71% de los líderes corporativos admite que sus equipos aún no están listos para aprovechar todo su potencial, de acuerdo a datos de Kyndryl.

De esa manera, el mayor desafío inmediato no es técnico, sino que humano y organizacional, pues existe una importante brecha de habilidades. Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), de hecho, han señalado que existen diferencias marcadas según las regiones. Los trabajadores locales en Chile y Latinoamérica, por ejemplo, obtienen calificaciones más bajas en la capacidad de ganar nuevas habilidades tecnológicas debido a la menor alfabetización digital que existe en la etapa adulta.

Por tanto, y según lo que plantean diversos analistas, el éxito de los proyectos de IA en las empresas no depende de disponer de más tecnología, sino que de ubicar a las personas en el centro de estas iniciativas de cambio y modernización. Esto es capacitar a los empleados y colaboradores para usar la IA como una herramienta de empoderamiento y no de sustitución, junto con fomentar un uso ético y transparente.

El desafío, entonces, no es competir contra la máquina, sino que desarrollar una inteligencia aumentada donde el ser humano complemente su creatividad con la velocidad del procesamiento de dato y, en especial, preparado y capacitado para integrar y complementar su quehacer con la IA.

noticias relacionadas

Mundial de Fútbol: la derrota que Chile todavía no ha querido entender. Por Frano Giakoni Ramírez, director de la carrera de Entrenador Deportivo UNAB

El desafío de la protección de datos en la industria inmobiliaria. Por James Collado, cofundador y CTO de JetBrokers.io

El gen del crecimiento. Por Pilar Parada, Directora Centro de Biotecnología de Sistemas, Universidad Andrés Bello

Lo que una colilla puede enseñarnos sobre sostenibilidad. Por Danielle Polit, Head de Impacto y Materiales de Karün