La ministra junto a otras autoridades, pudieron conocer la historia de María Elena y Omar, primeros beneficiarios del programa, quienes hoy comparten una vivienda. Adicionalmente, ambos reciben acompañamiento permanente de un equipo interdisciplinario integrado por profesionales del área social, psicológica y de terapia ocupacional, para favorecer su proceso de integración.
“A través de la entrega de una vivienda, un acompañamiento y con inclusión social se puede salir de una situación que es muy compleja. Por eso, como Gobierno, hemos impulsado fuertemente este tipo de iniciativas, que apuntan a las personas más vulnerables de nuestro país”, afirmó la ministra en el punto de prensa.
Por su parte, María Elena, beneficiaria del programa, valoró el cambio que ha significado contar con una vivienda. “Antes estábamos viviendo en un albergue con harta gente, con distintos tipos de personalidades y caracteres. Con Omar nos llevamos súper bien. No hay problema”, comentó.
La implementación de Vivienda Primero en la región beneficia a 20 personas, quienes habitan en 10 viviendas compartidas. El programa es ejecutado por el Hogar de Cristo con financiamiento y supervisión del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.