Tras el cierre de sus Campamentos y Festival de Invierno, Fundación Mustakis destacó el interés de cientos de familias por participar en experiencias presenciales de ciencia, arte, tecnología, creatividad y juego colaborativo, demostrando que el encuentro y la participación en actividades culturales durante las vacaciones son atractivas para las familias.
Las vacaciones de invierno suelen traer consigo un aumento del tiempo que niños y niñas pasan frente a celulares, tablets, computadores o videojuegos. Sin embargo, el reciente Festival de Invierno y los Campamentos de Fundación Mustakis mostraron otra realidad: cientos de familias optaron por dedicar parte de su receso a actividades presenciales que combinaron creatividad, exploración, aprendizaje y encuentro.
Durante las últimas semanas, 481 niños, niñas y adolescentes participaron en talleres y experiencias vinculadas a la tecnología, el cine, la creación de videojuegos, la robótica, la costura creativa, las artes y otras disciplinas, compartiendo con sus pares y desarrollando habilidades a través del juego y la experimentación.
Para Domingo Errázuriz, director ejecutivo de Fundación Mustakis, este tipo de iniciativas responde a una necesidad cada vez más presente entre las familias.»Sabemos que las pantallas forman parte de la vida cotidiana y que también pueden ser una herramienta de aprendizaje. Nuestro desafío no es eliminarlas, sino ofrecer experiencias tan significativas que niños y niñas quieran desconectarse por unas horas para crear, descubrir y compartir con otros”, afirma.
Errázuriz agregó que las vacaciones representan una oportunidad especialmente valiosa para fomentar este tipo de experiencias y que “cuando un niño construye un robot, crea una historia, experimenta con la ciencia o participa en un proyecto artístico junto a otros, desarrolla mucho más que nuevos conocimientos. Fortalece su curiosidad, su creatividad, su capacidad para colaborar y su confianza. Son aprendizajes que permanecen mucho después de que terminan las vacaciones”.
La programación incluyó actividades para distintas edades e intereses, con propuestas que combinaron aprendizaje y entretenimiento. Los participantes pudieron explorar la robótica y la programación, diseñar y crear sus propios videojuegos, participar en una tarde de cine, desarrollar proyectos de costura creativa, descubrir nuevas formas de expresión artística y compartir en espacios de juego colaborativo.
Además, el Festival de Invierno reunió espectáculos, experiencias interactivas y actividades familiares pensadas para incentivar la curiosidad, la imaginación y el trabajo en equipo, transformando el receso escolar en una oportunidad para aprender haciendo.
Más allá del éxito de convocatoria, desde Fundación Mustakis enfatizan que estas iniciativas buscan acercar experiencias de calidad que despierten el interés por aprender, imaginar y explorar desde una perspectiva activa, donde el protagonismo está en los propios niños y niñas.
“Cuando niñas y niños encuentran espacios atractivos para experimentar, jugar, crear y conocer a otros, responden con entusiasmo. Estas experiencias fortalecen su curiosidad, sus vínculos y su capacidad de aprender de manera significativa. Más que poner el foco solo en las pantallas, creemos en ampliar las oportunidades para que puedan explorar el mundo, compartir con otros y descubrir nuevos intereses”, concluyó Errázuriz.