Buscar

Lesiones en el fútbol recreacional: Las claves para evitarlas

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

Una preparación física adecuada, el fortalecimiento muscular y el autocuidado son claves para disminuir el riesgo de desgarros y otras molestias frecuentes en quienes practican esta disciplina.

El Mundial de Fútbol no solo moviliza a millones de hinchas frente a la pantalla, sino que también incentiva a muchas personas a volver a las canchas. Sin embargo, este deporte es una de las disciplinas con mayor riesgo de traumatismos debido a los cambios bruscos de dirección, frenadas, saltos y contactos físicos propios del juego.

Según explica la Dra. Rocío Nuche, médico del Deporte y la Actividad Física del Centro de Salud Deportiva de Clínica Santa María, las lesiones más frecuentes afectan principalmente a las extremidades inferiores. “Por lo general, son los desgarros, siendo el más frecuente el desgarro de isquiotibial. En traumatismos más severos, tenemos los de ligamento, siendo el más relevante el de ligamento cruzado anterior”, comenta la especialista.

¿Qué hacer antes del pitazo inicial?

Si bien muchas personas asocian la prevención únicamente al calentamiento previo, la experta detalla que este es solo una parte del proceso. Antes de cada entrenamiento o partido, recomienda realizar una activación cardiovascular suave, mediante trote o bicicleta, complementada con estiramientos dinámicos o balísticos que reproduzcan los movimientos propios del fútbol. Además, destaca la importancia de preparar el sistema neuromuscular para responder de mejor manera a las exigencias del juego.

La fuerza muscular también cumple un rol fundamental en la prevención de traumatismos. Una adecuada preparación física, junto con el trabajo de estabilidad y control neuromuscular, reduce el riesgo de sufrir molestias musculares y ligamentarias, además de mejorar la respuesta del cuerpo frente a cambios bruscos de velocidad o dirección.

Pero la prevención no depende únicamente del entrenamiento. La hidratación, la alimentación y el descanso forman parte del llamado «entrenamiento invisible», esencial para que el organismo se adapte correctamente a las cargas físicas.

“La fatiga es uno de los factores de riesgo más importantes tanto para las lesiones musculares como ligamentosas. Mantenerse atento y saber leer las señales del cuerpo es muy relevante para prevenirlas”, afirma la especialista.

Cuándo consultar y cómo volver a jugar con seguridad

Reconocer una afección de manera temprana también puede marcar la diferencia en la recuperación. La recomendación es consultar oportunamente cuando aparece un dolor distinto al habitual posterior al ejercicio. Los deportistas con mayor experiencia suelen identificar mejor cuándo una molestia corresponde al esfuerzo normal y cuándo podría tratarse de una lesión que requiere evaluación profesional.

La Dra. Rocío Nuche enfatiza que la rehabilitación no termina cuando desaparece el dolor. Un tratamiento exitoso debe incluir un proceso de reintegro deportivo progresivo que permita recuperar las capacidades físicas necesarias para volver a competir con seguridad. De esta manera, no solo se reduce el riesgo de recaídas, sino que también se favorece un retorno al deporte en mejores condiciones que antes de la lesión.

 

noticias relacionadas

Sigue arrasando: triunfo de Argentina en el Mundial por Chilevisión logra peak de 2,8 millones de personas

Invierno y actividad física: por qué entrenar de más puede jugar en contra

4 sudamericanos, 3 norteamericanos, 2 africanos y 7 europeos dan vida desde este sábado a los octavos de final del Mundial

Colombia venció a Ghana y se instaló entre los 16 mejores del Mundial