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“Olas Bermellón” gana el 4º Concurso de Dramaturgia Pedro de la Barra del Teatro Nacional Chileno

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El jurado, presidido por el destacado dramaturgo Marco Antonio de la Parra, dio a conocer el resultado de la convocatoria 2026, la cual recibió más de 200 textos dramáticos de Chile y el extranjero.

La obra Olas Bermellón, escrita por Javiera Arenas Navarrete, resultó ganadora de la cuarta versión del Concurso de Dramaturgia Pedro de la Barra, organizado por el Teatro Nacional Chileno (TNCH). Con este importante reconocimiento, su creadora se adjudicó el premio monetario y el derecho al montaje profesional de la obra, el cual se integrará a la temporada anual del teatro durante el primer semestre de 2027 en la emblemática sala Antonio Varas.

Oriunda de Quilicura, Javiera Arenas Navarrete (27) suma este hito a su reciente selección en la 22ª Muestra Nacional de Dramaturgia (2025) con el texto “Tristeza de afecto”. De esta manera, la cartelera teatral chilena acogerá de forma consecutiva dos de las propuestas más recientes de una de las voces emergentes con mayor proyección de la escena local.

“Estoy muy contenta con este reconocimiento que pone en valor la creación y el imaginar historias. Y también muy feliz de poder ser parte de un teatro tan importante para el desarrollo de la cultura a nivel nacional” comentó la autora.

Los otros textos destacados por el jurado del certamen fueron: “Taller de actuación” de Eduardo Pávez, “Más allá de mar habrá un lugar” de Camila Milenka, “Julieta” de Mateo Iribarren, “La Brusca y la Gansa” de Felipe Lobo y “La imposible redención de los hombres” de Álvaro Fuentealba.

El veredicto se entregó tras tres meses de una exhaustiva evaluación por parte de un jurado internacional presidido por Marco Antonio de la Parra e integrado por Gabriel Calderón (Uruguay), Ximena Escalante (México); el director del TNCH, Cristian Keim, y la dramaturga Ana Harcha, en representación del decano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Fernando Pantoja. La coordinación ejecutiva estuvo a cargo del académico y dramaturgo Mauricio Barría.

A propósito, postulaciones, Marco Antonio de la Parra comentó: “Hubo una enorme cantidad de postulantes de notable calidad con muchas piezas preocupadas por la historia presente. Se destacaron, sin embargo, las de mayor originalidad que sin duda serán un particular desafío para directores y elenco; Es el caso de “Olas Bermellón” cuya fantasía e imaginación destacó tempranamente en las lecturas del jurado con una propuesta sorprendente y un humor provocativo. Esta obra es un aporte a nuestra dramaturgia, una voz nueva, fresca y desafiante, así Javiera Arenas Navarrete ha aparecido en nuestra escena para quedarse con un lenguaje único y desafiante.

Por su parte, Cristian Keim destacó la relevancia del proceso: “Fue un trabajo muy estimulante y exhaustivo, porque logra ofrecer una panorámica general sobre el estado actual de la dramaturgia chilena: sus temas, intereses y virtudes escriturales, lo cual resulta sumamente atractivo. Observamos, además, la persistencia de ciertas temáticas. Tras la lectura de la totalidad de las obras, el diálogo con los colegas nos permitió compartir impresiones, contrastar opiniones e ir afinando criterios. Ha sido una enriquecedora experiencia de aprendizaje. Como institución, nos resulta altamente gratificante contribuir al desarrollo de la escritura teatral local y retomar un camino que culmina en el reconocimiento y la ovación de la nueva dramaturgia chilena”.

En tanto, Mauricio Barría comentó: “Fue un proceso intenso y exigente pues llegaron más de 200 textos lo que implicó generar un sistema varias fases de selección. Llama la atención la similitud de lagunas temáticas: la familia como núcleo del relato, la alusión a la contingencia y una lectura nunca complaciente con el presente. Pienso que quedan afuera propuestas muy sugerentes que espero encuentren sus posibilidades de llegar a escena”.

El certamen, que recibió propuestas entre enero y marzo de este año, busca fomentar la creación contemporánea y visibilizar nuevas voces de la escena local. Esta edición —que contó con el apoyo en una primera etapa de Lucía de la Maza, Sebastián Cárez-Lorca, Astrid Quintana y Coca Duarte— marca el esperado retorno del concurso, cuya última versión se realizó en 2017, oportunidad en la que se premió a la dramaturga Sally Campusano (chilena radicada en Francia) por su obra El automóvil amarillo.

Radiografía de la participación, los flujos de participación en cifras

Más allá del texto ganador, la convocatoria reveló datos significativos sobre el ecosistema teatral chileno actual. Por ejemplo, a pesar de ser un llamado exclusivo para creadores de nacionalidad chilena, un 4,5% de los textos provino desde el extranjero, específicamente de lugares como España, Países Bajos y Colombia, consolidando al concurso como un puente para autores residentes fuera del país.

A nivel nacional, la Región Metropolitana concentró el 65% de los envíos. Sin embargo, el 35% restante reflejó una fuerte presencia regional, con textos despachados desde localidades como Antofagasta, Coyhaique, Pichilemu, Padre Las Casas, Panguipulli y Los Ángeles, lo que evidencia la necesidad latente de descentralizar e incentivar estos llamados en centros culturales de todo el territorio.

En cuanto al género registral, persiste una brecha en la autoría: las postulaciones de hombres alcanzaron un 58,62% frente al 41% de escritoras mujeres. No obstante, este porcentaje demuestra que las creadoras continúan disputando activamente los espacios de visibilidad, abriendo el debate sobre las condiciones materiales de la escritura en la actualidad.

Finalmente, el certamen estuvo marcado por un fuerte componente juvenil. El segmento de creadores entre 30 y 39 años lideró la convocatoria con un 33%, seguido de cerca por el rango de 20 a 29 años con un 31%. Los autores de entre 40 y 49 años representaron el 25%, mientras que los tramos de 50 a 59 años y mayores de 60 años obtuvieron un 4,5% cada uno.

Tras el cierre de esta exitosa convocatoria, el Teatro Nacional Chileno inicia los preparativos para el diseño y producción de la obra ganadora, con miras a un estreno profesional que engalanará la cartelera cultural del primer semestre del próximo año.

Javiera Arenas Navarrete

Es actriz, dramaturga y directora teatral. Ha desarrollado trabajos que se han presentado en festivales como FETUM, Festival Volcán UC, Teatro Aleph y SIDARTE. Como dramaturga, se ha formado en instancias como “El Cuarto Oscuro”, guiado por Nona Fernández y Marcelo Leonart, y en el programa «Explorando las dramaturgias de las disidencias». Fue Seleccionada en la XXII Muestra Nacional de Dramaturgia con la obra “Tristeza de afecto”, la cual se presentará a finales del 2026.

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