La compañía adapta su operación según las condiciones climáticas, el estado del territorio y los requerimientos de cada municipio. En días de lluvia, la aplicación puede activar alertas preventivas para usuarios y, cuando corresponde, aplicar reducciones de velocidad en zonas específicas.
Con la llegada de las lluvias y el aumento de los desplazamientos en condiciones de menor visibilidad, la seguridad de los usuarios de scooters eléctricos vuelve a instalarse como uno de los desafíos relevantes para la micromovilidad urbana.
En ese contexto, Whoosh informó que durante episodios de precipitaciones evalúa la activación de medidas preventivas adicionales, las cuales pueden incluir alertas informativas en la aplicación y ajustes operativos de velocidad en determinados sectores. Estas acciones no se aplican de forma automática ni uniforme, sino que son definidas caso a caso, considerando las condiciones climáticas, las características del territorio, el estado de las vías y, cuando existan, los requerimientos o coordinaciones establecidas con los municipios.
La medida busca contribuir a una circulación más segura en condiciones de pavimento mojado, especialmente en situaciones donde pueden verse afectadas la adherencia, la visibilidad y los tiempos de reacción al frenar, tomar curvas o compartir la vía con otros modos de transporte.
“En invierno no basta con que el vehículo pueda operar bajo lluvia. También es importante adaptar la experiencia de uso a condiciones donde cambia la adherencia del pavimento y baja la visibilidad. Por eso, cuando las condiciones lo requieren, reforzamos las alertas preventivas desde la app y podemos aplicar ajustes operativos de velocidad en zonas o periodos específicos”, señaló Bernardo Barros, country manager de Whoosh.
La empresa indicó que sus scooters están diseñados para operar bajo lluvia, aunque recalca que el uso seguro depende también del comportamiento de los usuarios. Por eso, junto con la baja de velocidad, la plataforma refuerza recomendaciones básicas de convivencia vial, como circular por ciclovías cuando existan, usar casco y elementos reflectantes, respetar semáforos y cruces, y evitar prácticas de riesgo como trasladar a más de una persona en un mismo equipo.
Barros agregó que la seguridad del servicio combina tecnología, operación y responsabilidad individual. “La reducción de velocidad ayuda a enfrentar condiciones más complejas, pero no reemplaza la conducción responsable. La micromovilidad puede ser una alternativa eficiente para trayectos cortos incluso en invierno, siempre que se use con atención al entorno y respeto por las vías habilitadas”, sostuvo.
Desde la empresa también enfatizan que los scooters no deben ser utilizados por menores de edad ni por dos personas al mismo tiempo, dos conductas que afectan la seguridad del usuario y la convivencia con peatones, ciclistas y automovilistas.
Con estas medidas, Whoosh busca adaptar su operación a condiciones climáticas más exigentes y reforzar el uso seguro de la micromovilidad durante el invierno.