Buscar

Presentismo laboral: La otra cara del ausentismo que casi nadie mide

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

Especialistas de Mutual de Seguridad advierten que seguir trabajando con malestar físico o emocional no es sinónimo de compromiso, sino una señal de alerta que puede afectar la salud, la seguridad y el desempeño si se normaliza. 

Trabajar con dolor de cabeza, con la mente puesta en un problema personal, o «aguantar» un resfrío para no dejar botado al equipo, son situaciones cotidianas, tan comunes que rara vez se cuestionan. Sin embargo, cuando estas conductas se repiten y terminan por normalizarse, dan cuenta de un fenómeno conocido como presentismo laboral, que puede afectar la salud, la capacidad de concentración y la seguridad de las personas, aun cuando sus consecuencias no siempre sean visibles a simple vista.

A diferencia del ausentismo, que es evidente y se puede medir en días no trabajados, el presentismo es más difícil de detectar. La persona está presente, cumple sus tareas y, muchas veces, ni siquiera es consciente de que su desempeño ya se vio afectado.

El tema adquiere especial relevancia en un contexto donde la salud mental y los riesgos psicosociales han ganado protagonismo en los entornos laborales. De acuerdo con un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en abril de 2026, más de 840 mil muertes al año se asocian a riesgos psicosociales laborales, como las jornadas extensas, la inseguridad laboral, el acoso y otras condiciones vinculadas a la organización del trabajo.

Desde Mutual de Seguridad explican que el presentismo no debe entenderse como un problema individual ni como una señal de mayor compromiso laboral, sino como un fenómeno influido por las condiciones del entorno de trabajo: la carga laboral, las exigencias del cargo, el liderazgo, el apoyo de los equipos, el reconocimiento, la claridad de roles y la posibilidad real de pedir ayuda a tiempo.

“Muchas veces las personas siguen trabajando aunque no se sientan bien, ya sea por molestias físicas, cansancio, estrés o dificultades emocionales. El riesgo aparece cuando eso deja de ser la excepción y se transforma en la norma. Ahí es cuando empieza a afectar la salud, la concentración, la toma de decisiones y también la seguridad en el trabajo”, señala Carolina Villas, psicóloga de Mutual de Seguridad.

En esa línea, el presentismo debe abordarse desde una mirada preventiva y amplia. No se trata únicamente de si una persona trabaja de manera presencial, remota o híbrida, ni del uso de herramientas digitales, sino de cómo se organizan las tareas, cómo se distribuyen las cargas, qué tipo de apoyo reciben los equipos y si existen espacios para comunicar a tiempo señales de malestar o sobrecarga.

Entre las señales de alerta se encuentran la fatiga persistente, la dificultad para concentrarse, la irritabilidad, el aumento de errores, la baja motivación, los dolores físicos recurrentes, la sensación de agobio o la tendencia a seguir trabajando aun cuando existen síntomas que requieren descanso, atención médica o apoyo psicológico.

“Una señal relevante es cuando el cansancio, el dolor o el malestar comienzan a verse como parte normal de la jornada laboral, algo que ‘le pasa a todos’. Por eso es clave que tanto las personas como los equipos y liderazgos aprendan a reconocer cambios en el ánimo, el comportamiento o el desempeño, y a generar conversaciones oportunas antes de que el desgaste se profundice”, agrega Villas.

Para prevenir el presentismo, los especialistas recomiendan promover una cultura laboral donde el bienestar y la seguridad sean parte de la gestión diaria. Revisar cargas de trabajo, fortalecer liderazgos cercanos, fomentar el apoyo entre equipos, entregar claridad sobre roles y prioridades, respetar los tiempos de descanso y facilitar que las personas puedan pedir ayuda sin temor a ser cuestionadas.

“El desafío es avanzar hacia entornos laborales donde cuidarse no sea visto como falta de compromiso. Prevenir el presentismo requiere que las organizaciones promuevan condiciones saludables y seguras, pero también que las personas puedan reconocer sus propios límites y buscar apoyo cuando lo necesiten”, concluye Carolina Villas.

noticias relacionadas

Repunte en servicios y construcción no impide disminución del desempleo en O’Higgins

“Shock” del petróleo: ¿Cuándo impactará a los precios de las viviendas nuevas en el país? 

Heladas: INDAP recuerda a usuarios con seguro agropecuario cómo activar la cobertura ante eventuales daños

CPC Biobío analizó las proyecciones económicas y de crecimiento para la región