El peak de la temporada invernal coincide con el regreso a clases de los niños tras las vacaciones de invierno y con una alta circulación de virus circulatorio. Según los datos de Minsal, la Influenza A continúa siendo el virus de mayor circulación, representando el 25,9% de los casos detectados, seguida por el rinovirus (20,5%) y el Virus Respiratorio Sincicial (13,1%). La autoridad sanitaria mantiene una alerta epidemiológica por virus respiratorios, poniendo especial atención al comportamiento inusual de la Influenza B durante este primer semestre.
Frente a este escenario, el director médico de Fast Clinic, Dr. Juan Pedro Rojas, explica que es fundamental distinguir la influenza de un resfrío común. “La principal diferencia es la intensidad de los síntomas. La influenza provoca fiebre alta, un marcado dolor muscular, mayor compromiso del estado general y, habitualmente, los síntomas se prolongan por alrededor de cinco días, mientras que un resfrío común suele resolverse entre uno y tres días”.
El especialista añade que también existen diferencias entre los virus que actualmente están circulando. “La Influenza A se manifiesta principalmente con síntomas respiratorios y, en los casos más graves, puede evolucionar a una neumonía. En cambio, la Influenza B también puede presentar dolor abdominal, náuseas, vómitos e incluso diarrea, además de los síntomas respiratorios, por lo que su presentación clínica puede ser más amplia”.
Respecto del comportamiento epidemiológico, el Dr. Rojas señala que “la Influenza A tiene un comportamiento claramente estacional y alcanza su mayor circulación durante el invierno, que es lo que estamos observando hoy. Sin embargo, este año también hemos visto un aumento poco habitual de Influenza B, por lo que es importante mantenerse atentos a síntomas que no sean exclusivamente respiratorios”.
Como medida de prevención, el especialista recomienda mantener al día la vacunación contra la influenza, especialmente en los grupos de mayor riesgo, además de reforzar el lavado frecuente de manos, ventilar los espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar y utilizar mascarilla si se presentan síntomas respiratorios o al asistir a lugares con alta afluencia de personas. “Ante fiebre alta persistente, dificultad para respirar o un deterioro importante del estado general, es fundamental consultar precozmente para evitar complicaciones”. Agrega que en población con factores de riesgo se recomienda realizar un test viral que pesquise influenza, dado que tiene un tratamiento específico.
[8:43 a. m., 7/7/2026] Pía Siegel: Influenza A sigue liderando la circulación este invierno, pero expertos alertan por un inusual aumento de Influenza B
El peak de la temporada invernal coincide con el regreso a clases tras las vacaciones de invierno y con una alta circulación de virus respiratorios. Según datos del Ministerio de Salud correspondientes a la Semana Epidemiológica 25 (21 al 27 de junio), la positividad de las muestras respiratorias alcanzó un 51,4%. La Influenza A continúa siendo el virus de mayor circulación, representando el 25,9% de los casos detectados, seguida por el rinovirus (20,5%) y el Virus Respiratorio Sincicial (13,1%). No obstante, la autoridad sanitaria ha puesto especial atención en el comportamiento inusual que ha mostrado la Influenza B durante este primer semestre.
Frente a este escenario, el director médico de Fast Clinic, el Dr. Juan Pedro Rojas, explica que es fundamental distinguir la influenza de un resfrío común. “La principal diferencia está en la intensidad de los síntomas. La influenza suele provocar fiebre alta, intensos dolores musculares y un compromiso importante del estado general. Además, los síntomas generalmente se prolongan por alrededor de cinco días, mientras que un resfrío común suele resolverse entre uno y tres días”.
El especialista agrega que también existen diferencias entre los virus que actualmente predominan. “La Influenza A se manifiesta principalmente con síntomas respiratorios y, en los casos más graves, puede evolucionar hacia una neumonía. En cambio, la Influenza B puede presentarse, además, con síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas, vómitos e incluso diarrea, junto con las manifestaciones respiratorias, por lo que su presentación clínica puede ser más amplia”.
Respecto del comportamiento epidemiológico, el Dr. Rojas señala que “la Influenza A tiene un patrón claramente estacional y alcanza su mayor circulación durante el invierno, que es precisamente lo que estamos observando hoy. Sin embargo, este año también se ha registrado un aumento poco habitual de Influenza B, por lo que es importante mantenerse atentos a síntomas que no sean exclusivamente respiratorios”.
En cuanto a las medidas de prevención, el especialista recomienda mantener al día la vacunación contra la influenza, especialmente en los grupos de mayor riesgo. Asimismo, enfatiza la importancia de reforzar el lavado frecuente de manos, ventilar los espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar y utilizar mascarilla cuando se presenten síntomas respiratorios o al asistir a lugares con alta afluencia de personas.
“Ante fiebre alta persistente, dificultad para respirar o un deterioro importante del estado general, es fundamental consultar precozmente para evitar complicaciones”, advierte el médico. Agrega que, en personas con factores de riesgo, también se recomienda realizar un test viral que permita confirmar influenza, ya que esta enfermedad cuenta con un tratamiento antiviral específico cuando se indica de manera oportuna.