Después de años de tensiones por el uso del litoral, dirigentes de la pesca artesanal y del turismo sellaron una alianza inédita para impulsar el desarrollo de Bahía Mansa, Bahía Carrera e incluso Cabo Froward. El acuerdo busca acelerar obras de infraestructura, fortalecer ambas actividades y abrir una nueva etapa para el extremo sur de Punta Arenas.
Durante décadas, el borde costero de Magallanes ha sido escenario de un debate permanente. Turismo, pesca artesanal, conservación e infraestructura han competido por un espacio donde las decisiones públicas avanzan lentamente y numerosos proyectos permanecen sin ejecutarse. Sin embargo, esta vez el escenario cambió.
Representantes de la Cámara de Turismo Austro Chile y dirigentes de la pesca artesanal decidieron dejar atrás las diferencias para conformar una alianza estratégica que busca transformar Bahía Mansa y Bahía Carrera en polos de desarrollo complementarios, una señal inédita para la región que pretende cambiar la forma en que se planifica el litoral magallánico.
La iniciativa surge bajo una premisa compartida: la pesca artesanal y el turismo no son actividades incompatibles, sino que pueden fortalecerse mutuamente mediante una planificación adecuada del borde costero. El acuerdo contempla elaborar una agenda común que será presentada a las autoridades regionales y nacionales para destrabar proyectos que, según los participantes, llevan años esperando definiciones.
Un cambio de mirada
Para Alejandro Solo de Zaldívar, gerente general de Holding Solo Expediciones, la alianza incluso trasciende ambas bahías. “No se limita solo a Bahía Carrera y Bahía Mansa. Estamos buscando una integración que alcance, al menos, hasta Cabo Froward, porque el desarrollo de esa zona también permitirá acercar importantes atractivos turísticos y áreas de explotación pesquera”, explica.
A su juicio, existen numerosos ejemplos en Chile donde ambos sectores conviven exitosamente. “Alrededor de muchas caletas, han nacido iniciativas mixtas que generan desarrollo económico y turístico. Magallanes perfectamente puede seguir ese camino”, sostiene.
Uno de los principales consensos alcanzados apunta a la necesidad de invertir en infraestructura diferenciada para cada sector. Mientras Bahía Mansa es vista como el lugar ideal para consolidar un puerto destinado a la pesca artesanal -aprovechando sus condiciones naturales-, Bahía Carrera aparece como el espacio con mayor potencial para desarrollar una marina destinada al turismo marítimo, embarcaciones deportivas y la llegada de yates y veleros nacionales e internacionales.
Solo de Zaldívar señala que Bahía Mansa requiere con urgencia un muelle multipropósito, una Alcaldía de Mar y espacios para restaurantes y comercialización de productos del mar. En paralelo, afirma que “Bahía Carrera necesita una marina que permita posicionar al Estrecho de Magallanes como un puerto de servicios para la navegación internacional”.
“Alcanza para todos”
Desde la pesca artesanal también destacan el cambio de enfoque. Oscar Muñoz, presidente del Sindicato de Armadores de la Pesca Artesanal Pacífico Sur, afirma que el borde costero puede albergar ambas actividades sin conflictos. “Nuestro territorio alcanza para todos. Como región marítima debemos ayudarnos entre quienes compartimos el mar”, señala.
El dirigente sostiene que una de las principales urgencias continúa siendo la construcción de un muelle de desembarque en Bahía Mansa, infraestructura que permitiría mejorar las condiciones de trabajo de los pescadores y reducir las dificultades operacionales que actualmente enfrentan cuando deben utilizar otros sectores para descargar sus capturas.
El acercamiento también responde a una realidad económica. Según Solo de Zaldívar, el turismo regional genera más de 15 mil empleos, mientras que alrededor de siete mil familias dependen directamente de la pesca artesanal. Además, ambas actividades mantienen una relación natural: hoteles y restaurantes demandan permanentemente productos del mar como centolla, ostiones y diversas especies de pescado, mientras pescadores y operadores turísticos muchas veces colaboran en situaciones de emergencia debido a las complejas condiciones de navegación que existen en la Patagonia.
Desde el Sindicato de Armadores de la Pesca Artesanal Pacífico Sur, Oscar Muñoz agrega que “una mayor llegada de visitantes permitiría mejorar la comercialización de los productos del mar y convertiría la actividad pesquera en un atractivo turístico por sí misma”.
Desarrollo para las nuevas generaciones
Por su parte, el presidente del Sindicato de Pescadores Sur Austral, Jorge Gallardo, sostiene que fortalecer la infraestructura permitirá proyectar el futuro de ambos sectores. A su juicio, “la construcción de un muelle en Bahía Mansa facilitará el desembarque de los recursos pesqueros y mejorará las condiciones laborales de quienes utilizan la caleta durante el año”.
Gallardo también plantea que los pescadores artesanales deben participar activamente en las decisiones sobre el borde costero y que “el crecimiento conjunto del turismo y la pesca abrirá nuevas oportunidades laborales para las futuras generaciones de magallánicos”.
La alianza concluyó con un compromiso concreto: presentar un documento conjunto a las autoridades para acelerar proyectos estratégicos y consolidar una visión integrada del borde costero. Los dirigentes esperan que esta inédita coordinación permita dejar atrás años de tramitación y convertir al litoral sur de Punta Arenas en un ejemplo donde la pesca artesanal, el turismo y el desarrollo económico avancen de manera complementaria, fortaleciendo la identidad marítima de Magallanes y generando nuevas oportunidades para toda la comunidad.