Publicación de WWF Chile sistematiza aprendizajes de un piloto que certificó competencias laborales de mujeres que desempeñan labores fundamentales para la cadena productiva pesquera, históricamente invisibilizadas.
Reconocer, profesionalizar y fortalecer los oficios que sostienen gran parte de la pesca artesanal chilena es el principal objetivo del documento “Aprendizajes y recomendaciones. Proceso Piloto de Certificación de Actividades Conexas a la Pesca Artesanal”, realizado por WWF Chile.
La publicación recoge la experiencia de un piloto desarrollado durante 2025, impulsado por WWF Chile en articulación con organizaciones de mujeres de la pesca artesanal y en coordinación con actores públicos del sector, que permitió certificar competencias laborales de 97 personas, principalmente mujeres, dedicadas a actividades esenciales para la pesca artesanal, como el encarnado, fileteado, desconchado, tejido de redes y carapacheo. El proceso alcanzó una tasa de certificación superior al 95% y se implementó en cinco regiones del país: Atacama, Valparaíso, Biobío, La Araucanía y Los Lagos.
El documento destaca que las actividades conexas, reconocidas por la Ley de Equidad de Género en el Sector Pesquero y Acuícola (Ley N°21.370), son fundamentales para el funcionamiento de la pesca artesanal, aunque históricamente han permanecido invisibilizadas, con altos niveles de informalidad y escaso acceso a instrumentos de apoyo, capacitación y reconocimiento laboral.
Entre los principales hallazgos del piloto, WWF Chile, junto a las organizaciones locales y las personas certificadas, identificó la necesidad de fortalecer la preparación previa de quienes participen, mejorar la coordinación territorial y logística de los procesos de evaluación, abordar las brechas digitales existentes en las comunidades costeras y reforzar las estrategias de comunicación para dar mayor visibilidad al registro y certificación de estos oficios y a sus beneficios.
Asimismo, el documento propone avanzar hacia la institucionalización de la certificación mediante una planificación anual, una mayor articulación entre organismos públicos y territorios, el fortalecimiento de la oferta de evaluadores y centros acreditados, y la incorporación de criterios de accesibilidad que faciliten la participación de las mujeres.
Uno de los mensajes centrales de la publicación es que la certificación debe entenderse como un punto de partida y no como una meta final. Por ello, se recomienda construir rutas de acompañamiento post certificación que permitan conectar a las personas certificadas con programas de fomento productivo, capacitación, emprendimiento, asociatividad y acceso a mercados.
Desde una perspectiva ambiental, la publicación destaca que las actividades conexas contribuyen al aprovechamiento integral de los recursos hidrobiológicos, reduciendo pérdidas y desperdicios, fortaleciendo las economías locales y promoviendo prácticas más sostenibles para los ecosistemas marinos y costeros.
«La conservación de los ecosistemas marinos no depende únicamente de cómo se extraen los recursos, sino también de cómo se procesan, aprovechan y valorizan a lo largo de toda la cadena productiva. En esa mirada, las actividades conexas cumplen un rol relevante para la sostenibilidad de la pesca artesanal, porque permiten agregar valor a los productos del mar, promover un mejor aprovechamiento de los recursos y fortalecer el desarrollo de las comunidades costeras. Este proceso de certificación demuestra que avanzar en conservación también implica reconocer y fortalecer a las personas que sostienen la cadena pesquera, especialmente a las mujeres, cuyo aporte ha permanecido históricamente invisibilizado», señala Camila Pérez, coordinadora de Pesquerías Sustentables de WWF Chile.
Sara Garrido, presidenta de la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal, agradeció el apoyo de organizaciones como WWF a este proceso de “reconocimiento, visibilización y dignidad al trabajo de nuestro sector, no solo reconocer al que pesca o al que extrae”, sino que a la cadena completa en torno a esta actividad.
“Si bien es cierto, la Corporación impulsó la Ley 21.370 que hoy reconoce las actividades conexas, sabemos que aún hay mucho por hacer. Gracias a eso, el trabajo de las mujeres en la orilla dejó de ser invisible. Certificar es ponerle dignidad, valor y nombre a manos que por años han sostenido la pesca artesanal sin aparecer en ningún registro. Es justicia desde el territorio. Seguiremos trabajando para avanzar en este proceso, un proceso nuevo para todos, pero muy importante para las mujeres y hombres que realizan actividades en la pre y post captura”, agrega la dirigente.
En la misma línea, Marcia Castro, presidenta de la Agrupación Comunal de Mujeres Encarnadoras, Pescadoras Artesanales y Actividades Conexas al Mar de Lebu, destaca el hito del reconocimiento y de los avances en temas como la certificación. “Reconocer este trabajo es súper importante, porque nosotros somos una cultura y realizamos un trabajo en conjunto con los hombres pescadores artesanales, entonces para nosotros es súper importante el vínculo, que hoy día nos valoren, nos vean y sepan que no andamos compitiendo dentro de las actividades que realizamos, sino que complementamos una labor mayor. Además, creemos que la certificación ha marcado un antes y un después para las mujeres que realizan actividades conexas. Y en esta misma línea nosotros creemos que es de suma importancia poder avanzar en seguir certificando para ampliar un poco la rama de las actividades que se realizan”, indica.
“Creo que esto no habría sido posible y no habríamos podido avanzar si no hubiese sido por organismos como WWF, que han sido los únicos hoy día que han visualizado la importancia de poder crear un registro con estas actividades conexas”, puntualiza la representante de las encarnadoras.
Conservación efectiva y desarrollo sostenible
El documento “Aprendizajes y recomendaciones. Proceso Piloto de Certificación de Actividades Conexas a la Pesca Artesanal” será compartido con las entidades vinculadas al tema, como Sernapesca, Subpesca, Indespa, Chile Valora, también en diversas caletas y municipalidades del país.
Esta publicación representa un nuevo hito dentro del trabajo que WWF Chile ha desarrollado durante los últimos años para promover la equidad de género en el sector pesquero artesanal. Desde 2020, la organización ha respaldado iniciativas orientadas al reconocimiento de las actividades conexas y a la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones del sector. En línea con su Política de Género, WWF considera que la equidad es una condición esencial para la conservación efectiva y el desarrollo sostenible.
Su trabajo ha incluido apoyo técnico al proceso que dio origen a la Ley N°21.370, articulación con organizaciones de mujeres de la pesca artesanal, colaboración con instituciones públicas y acompañamiento en la construcción de perfiles ocupacionales y procesos de certificación.
La visión impulsada por WWF busca avanzar hacia comunidades costeras más inclusivas, donde el aporte de las mujeres sea reconocido como un componente indispensable para la sostenibilidad social, económica y ambiental de la pesca artesanal.