Elizabeth González, académica de la Facultad de Ciencias UCSC, junto al profesor de la Facultad de Ingeniería, Víctor Neira, y el ingeniero Felipe Neira, presentan una experiencia de Aprendizaje Basado en Proyectos que ha fortalecido la formación de estudiantes de Química Ambiental, integrando la resolución de problemáticas reales con el desarrollo de competencias profesionales.
La implementación de metodologías activas en la educación superior continúa posicionándose como una herramienta fundamental para la formación de profesionales capaces de responder a los desafíos ambientales del siglo XXI. Ese es el eje central del capítulo «Del aula al entorno: el Aprendizaje Basado en Proyectos como estrategia para la enseñanza de la Química Ambiental», publicado en el libro internacional Pesquisa e Docência em Ciências Exatas e Naturais, editado por Editora Artemis.
El trabajo fue desarrollado por la M.Sc. Elizabeth González S., jefa de carrera de Química Ambiental de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), en conjunto con el profesor Víctor Neira, de la Facultad de Ingeniería UCSC, y el ingeniero Felipe Neira de Viña de Neira.
El capítulo sistematiza una experiencia que se ha implementado desde 2016 en la asignatura Introducción a la Química Ambiental, donde estudiantes de primer año desarrollan proyectos vinculados con problemáticas ambientales reales mediante la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Esta estrategia promueve un rol activo del estudiantado, favoreciendo la integración entre los contenidos teóricos y su aplicación práctica en desafíos presentes en su entorno.
Durante la experiencia, las y los estudiantes participaron en jornadas de formación sobre innovación, emprendimiento, comunicación efectiva y trabajo colaborativo, para posteriormente diseñar y ejecutar iniciativas relacionadas con reciclaje, reutilización de materiales, contaminación acústica y educación ambiental. Algunos de estos proyectos incluso continuaron su desarrollo al ser postulados y adjudicar concursos internos de innovación y emprendimiento de la UCSC.
La principal motivación de desarrollar esta metodología fue fortalecer el aprendizaje de los estudiantes de la carrera, mediante metodologías activas que promovieran una participación más significativa en el proceso educativo. “Con ello se buscó favorecer su aplicación a problemáticas ambientales reales. Asimismo, incrementar la motivación, el trabajo colaborativo y el pensamiento crítico, vinculando los contenidos disciplinares con situaciones cercanas a su futuro desempeño profesional. De esta manera, la metodología contribuyó a una formación más contextualizada y pertinente”, explicó la académica Elizabeth González.
Los autores destacan que la metodología permitió fortalecer competencias como liderazgo, creatividad, pensamiento crítico, trabajo en equipo y resolución de problemas, además de aumentar el compromiso estudiantil con su proceso formativo y con la búsqueda de soluciones sustentables para problemáticas ambientales.
Formación con impacto
La publicación evidencia cómo las metodologías activas contribuyen a formar profesionales capaces de enfrentar escenarios complejos desde una mirada interdisciplinaria, fortaleciendo no solo los aprendizajes disciplinares, sino también habilidades ampliamente demandadas en el mundo profesional.
Asimismo, el capítulo plantea que el Aprendizaje Basado en Proyectos constituye una estrategia pertinente para la enseñanza de la Química Ambiental, al conectar la formación universitaria con necesidades reales de la sociedad y promover el desarrollo de iniciativas innovadoras con impacto en el entorno.
A casi diez años de su implementación, esta experiencia confirma que promover el emprendimiento durante la formación universitaria contribuye al desarrollo de competencias que trascienden los conocimientos disciplinares. “En el actual escenario laboral chileno, caracterizado por una creciente competitividad y oportunidades limitadas en algunos sectores, resulta fundamental que los nuevos profesionales sean capaces de generar sus propias iniciativas y aportar soluciones a las necesidades de la sociedad. El emprendimiento constituye, por tanto, una alternativa real para ampliar las oportunidades de desarrollo profesional y fortalecer el impacto de la formación universitaria”, agregó la profesora.
Con este tipo de iniciativas, la Facultad de Ciencias de la UCSC reafirma su compromiso con una formación de excelencia, promoviendo metodologías innovadoras que acercan el aprendizaje a los desafíos del mundo real. De esta manera, esta casa de estudios continúa formando profesionales capaces de liderar soluciones sustentables, aportar al desarrollo de la sociedad y enfrentar con creatividad y responsabilidad los desafíos ambientales del presente y del futuro.