Desde el inicio de la contingencia, los equipos del SLEP Aconcagua han realizado un monitoreo permanente de los 93 establecimientos educacionales del territorio, levantando un diagnóstico de infraestructura, coordinando reparaciones prioritarias y evaluando las condiciones para la continuidad del servicio educativo.
Tras el paso del sistema frontal que afectó a la región de Valparaíso, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Aconcagua mantuvo un despliegue permanente en las seis comunas de la provincia de San Felipe para monitorear la situación de los establecimientos educacionales; coordinar, junto a municipios y organismos públicos, la atención de contingencias de infraestructura; apoyar a las comunidades educativas y asegurar, en conjunto con JUNAEB, la entrega de alimentación escolar, avanzando además en la preparación del retorno a clases programado para este martes 21 de julio.
El director ejecutivo (s) del SLEP Aconcagua, Ivo Jiménez Hidalgo, explicó que el trabajo se ha mantenido de manera ininterrumpida durante toda la emergencia.
“Como Servicio Local, y particularmente desde el Departamento de Emergencia del servicio, estuvimos monitoreando las distintas dificultades que se han presentado en nuestros establecimientos educacionales. De los 93 recintos, 24 resistieron las condiciones climáticas y 69 establecimientos educacionales presentan algún grado de contingencia, la que estamos atendiendo, a través del Departamento de Infraestructura y de la empresa a cargo del mantenimiento menor de nuestras escuelas. También estamos coordinando con JUNAEB la entrega de alimentación para el lunes 20 de julio, producto de que las clases están suspendidas para todos los establecimientos educacionales de la región de Valparaíso. Además, a través de nuestro coordinador de JUNAEB, estamos entregando las indicaciones para que esa entrega de alimentación se realice de la mejor manera posible”, señaló.
Un gran despliegue de coordinación y trabajo en terreno que no hubiese sido posible sin la colaboración de toda la comunidad educativa y los servicios públicos del territorio explicó Jiménez. “Agradezco la colaboración y el compromiso de todos nuestros directores de escuelas, liceos y jardines infantiles con esta emergencia climática y el apoyo hacia nuestros estudiantes. Además, junto con los municipios y sus Didecos, estamos coordinando lo relacionado con la habilitación de albergues, de ser necesario, para enfrentar esta emergencia”, indicó el director ejecutivo (s).
Por su parte, la Subdirección de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico (UATP) ha fortalecido el acompañamiento a las comunidades educativas, manteniendo contacto permanente con los equipos directivos y de convivencia escolar para conocer la situación de estudiantes y sus familias.
La subdirectora de UATP, Yasna Flos, destacó que la preocupación también está puesta en el bienestar socioemocional de las comunidades.
“Durante este fin de semana hemos mantenido una comunicación constante con directoras, directores y encargados de convivencia de cada establecimiento para conocer las condiciones en que se encuentran nuestras y nuestros estudiantes y sus familias. Queremos asegurar que cuenten con las condiciones necesarias para el retorno a clases y, por sobre todo, preparar a las escuelas para recibirlos de manera segura y con un enfoque de cuidado y contención emocional”, manifestó la subdirectora del SLEP Aconcagua.
Asimismo, el equipo de Coordinación JUNAEB del Servicio Local ha desarrollado un catastro de las condiciones operativas de cocinas y comedores escolares, verificando especialmente el suministro eléctrico y la capacidad de funcionamiento de los establecimientos para garantizar la alimentación estudiantil.
El profesional de Coordinación JUNAEB del SLEP, Cristian Oliva, explicó que el trabajo se ha realizado en coordinación con las instituciones correspondientes. “Hemos estado desplegados en el territorio, en coordinación con JUNAEB y JUNJI, con la finalidad de establecer si las cocinas de nuestros establecimientos están aptas para preparar los alimentos que necesitan nuestros estudiantes; saber si los comedores están habilitados y si hay suministro de energía eléctrica, lo que es esencial. Ese catastro fue derivado a las instituciones pertinentes para tomar decisiones sobre el abastecimiento de alimentación, sobre todo en relación con la cadena de frío de los alimentos. Asimismo, en conjunto con JUNAEB, hemos definido contactar establecimiento por establecimiento, con sus encargados, para conocer sus necesidades de abastecimiento ante la eventualidad de que algún alumno o alumna requiera alimentación, independiente de si hay clases o no”.
El Servicio Local de Educación Pública Aconcagua continuará monitoreando la evolución del sistema frontal y coordinando las acciones necesarias para resguardar la seguridad de las comunidades educativas, asegurando las mejores condiciones posibles para un retorno seguro a las actividades escolares.