La socióloga de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Alejandra Energici, explicó que este fenómeno responde a múltiples factores sociales, entre ellos la búsqueda de oportunidades laborales, los procesos migratorios y el impacto del agotamiento cotidiano en la convivencia urbana.
Las intervenciones musicales y artísticas al interior del Metro de Santiago se han transformado en un tema de conversación entre los usuarios del transporte público, quienes expresan opiniones diversas respecto de estas prácticas. Para la doctora en Sociología de la Universidad Andrés Bello, Alejandra Energici, comprender este fenómeno requiere mirar más allá de la experiencia cotidiana y considerar los procesos sociales que lo explican.
La académica señala que una de las principales razones que explican la presencia de personas que realizan presentaciones artísticas en el transporte público está vinculada a las dificultades de acceso al empleo.
«Parte de este fenómeno de gente subiéndose a cantar tiene que ver con la cesantía y la búsqueda de trabajo», explica.
Junto con ello, Energici plantea que las transformaciones demográficas experimentadas por el país durante los últimos años también influyen en la forma en que estas expresiones son percibidas por la ciudadanía.
«Hay un choque cultural. Tengo la sensación de que los chilenos estamos cerrados porque queremos diferenciarnos y ojalá ser menos latinoamericanos», sostiene.
Desde esta perspectiva, la socióloga indica que las reacciones que generan estas intervenciones no solo responden al ruido o a la interrupción del viaje, sino también a las tensiones propias de una sociedad que enfrenta cambios culturales y nuevas formas de convivencia en los espacios públicos.
Respecto de aquellas presentaciones que incorporan interacción directa con los pasajeros, como ocurre con algunos improvisadores o raperos, Energici advierte que estas experiencias pueden resultar especialmente incómodas para quienes utilizan el transporte público después de extensas jornadas laborales.
«Esa forma de interacción puede ser súper violenta. Los chilenos están exhaustos, agotados mentalmente, enfrentando un proceso de cambio con la llegada de inmigrantes», afirma.
Para la académica de la Universidad Andrés Bello, el análisis de este tipo de situaciones invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las ciudades contemporáneas en materia de convivencia, integración y uso compartido de los espacios públicos. Desde las ciencias sociales, comprender estos fenómenos permite abordar el debate considerando tanto las experiencias de los usuarios como los factores estructurales que inciden en las formas de interacción urbana.