- La Inspección Técnica de Obras del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca explica los procesos de observaciones y, posteriormente, de post venta en que se resuelven todos los aspectos de infraestructura, para que el edificio sea totalmente seguro y funcional para las personas.
La construcción del ambicioso proyecto, que beneficiará a casi 500.000 personas, cuando comience a funcionar, representó un enorme desafío técnico debido a su complejidad y los altos estándares exigidos.
Una obra que se inició en mayo de 2020 y debió atravesar diversas contingencias nacionales e incluso internacionales como la guerra en Ucrania y las restricciones impuestas por la pandemia. Sin embargo, estos escenarios no detuvieron el avance de esta gran obra constructiva, la de mayor envergadura a nivel regional y que viene a completar la renovación total de la red de alta complejidad del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota, junto a la construcción anterior del nuevo Hospital Dr. Gustavo Fricke y Hospital Biprovincial Quillota Petorca.
La adaptación continua y el trabajo colaborativo de todos los equipos permitieron llegar hasta hoy, en que se prepara su pronta apertura, lo que marcará un hito, tanto en la salud regional, como por el nivel de innovación y calidad alcanzado.
En este contexto, y una vez que la empresa constructora entregó la obra terminada al Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca y posteriormente, al Hospital de Quilpué, en abril de este año, se inició el periodo de postventa, de acuerdo a las condiciones del contrato, que se entiende por todo el proceso de asistencia técnica, reparaciones y gestión de garantías que la empresa constructora debe ejecutar para asegurar el funcionamiento seguro y correcto de la infraestructura sanitaria.
La Jefa de Monitoreo de Proyectos de la Subdirección de Inversiones del SSVQP, Paola Pérez, explica que este proceso está asociado al uso de las dependencias y al inicio de las operaciones de los sistemas y de las instalaciones, para verificar que todo esté en orden para la entrada en funcionamiento del Hospital, en caso que se detecten aspectos a revisar, “En el período de postventa, a medida que se identifican hallazgos, la Inspección Técnica de Obras toma comunicación inmediata con la empresa para que se corrijan y se subsanen dichas observaciones. En este período, además, hay que señalar que se cuenta con la participación del personal de operaciones del Hospital de Quilpué, quienes van observando el correcto funcionamiento de las instalaciones del futuro Hospital Provincial Marga Marga”, señala la arquitecta.
Rol de la Inspección Técnica de Obras en las obras civiles
Alfredo Miranda, Inspector Técnico de Obra (ITO) del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca a cargo de las obras civiles, confirmó que se está ad-portas de entregar la obra de manera definitiva con tecnologías avanzadas, como materiales ignífugos e instalaciones preparadas para enfrentar una pandemia.
“A diferencia de otros proyectos, que son más rígidos desde el punto de vista contractual, acá, al ser ejecutado por el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, se pudieron mejorar muchos aspectos en cuanto al diseño en sí. En lo principal, todo lo que es la tecnología que se incorporó, más todo lo que es la mejora de fachada, con fachada incombustible, eliminar piso vinílico en rollos que, en general, no duran mucho, y colocamos algunos productos que se usan en la gran minería y en pisos industriales de alta resistencia”, explica el ingeniero.
La inspección técnica tuvo un rol clave en asegurar el cumplimiento contractual, evitando retrasos y guiando al contratista para mantener la calidad y los plazos. Incluyendo la fiscalización constante y la colaboración estrecha con el contratista para resolver problemas y optimizar procesos, garantizando el éxito del proyecto para el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, el Hospital de Quilpué y la comunidad beneficiaria.
Cabe señalar que gran parte de la etapa constructiva se realizó durante la pandemia y post pandemia, lo que también contribuyó a adecuar los estándares sanitarios del Hospital a dicho escenario: “Los cambios que hicimos en pandemia, nos permiten tener una tremenda infraestructura preparada para cualquier tipo de pandemia, segregando desde la entrada, la Urgencia en zonas de alto estándar con filtros HEPA (sistema de filtración de partículas), presiones negativas, hasta cada uno de los servicios, es el Hospital que nos deja en esta condición, el Hospital más preparado a nivel regional para cualquier tipo de pandemia”, señaló Alfredo Miranda.
Etapa de garantía y mantención
Tras la recepción provisoria del edificio en abril de este año, la obra entra en un periodo de garantía de un año, durante el cual el contratista debe subsanar cualquier problema constructivo y hacerse cargo del mantenimiento integral del edificio.
Este periodo permite monitorear el funcionamiento y capacitar a los equipos que asumirán la operación y mantención, asegurando la continuidad y seguridad del servicio hospitalario. “Con esto garantizamos que la obra quede totalmente habilitada para el uso y segura para el uso de pacientes. Entonces, tenemos un año de rodaje de toda la infraestructura para que los nuevos equipos que se hagan cargo del Hospital puedan continuar operando sin mayor problema y manteniendo la infraestructura”, garantiza el ITO.
Desafío profesional
También para Alfredo Miranda esta obra constituye un gran desafío profesional y personal, aunque ya estuvo a cargo de obras emblemáticas con anterioridad, hoy permite ver dichos aprendizajes en sus resultados, los que se deben a un gran trabajo en equipo como señala: “El equipo humano que trabajó en el proyecto junto a nosotros, codo a codo, porque entre todos, todos aportamos algo, y uno es la cara visible, pero hay todo un equipo detrás nuestro. Fue un equipo de alto nivel y muy preparado, así que darle la gracias al equipo, que gracias a ellos pudimos cumplirle al Servicio”.