Los parlamentarios sostuvieron que el Instituto Nacional de Derechos Humanos debe velar por todas las víctimas y no concentrar su labor en personas imputadas por delitos graves. Además, anunciaron que impulsarán medidas para revisar su continuidad y financiamiento.
Los diputados Juan Carlos Beltrán (RN) y Daniel Valenzuela (IND-RN) cuestionaron el actuar del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), luego de que funcionarios del organismo visitaran en el Hospital Base de Valdivia a Carlos Cancino, alias «El Rana», imputado por el homicidio del cabo Eugenio Naín y por ahora último por el asesinato del carabinero Marcos Cosme.
A juicio de los parlamentarios, la actuación del organismo reabre el debate sobre el rol que cumple el INDH y si su labor responde a las prioridades que hoy demandan los chilenos, especialmente en materia de protección de las víctimas y de quienes arriesgan su vida combatiendo la delincuencia.
El diputado Juan Carlos Beltrán sostuvo que el Instituto debe ser objeto de una revisión profunda e incluso de su eliminación.
«El Instituto de Derechos Humanos, en mi concepto, deberá definitivamente eliminarse. Hoy no se dedica a defender los derechos humanos de toda la ciudadanía y, particularmente, de quienes son más afectados. (…) Yo me pregunto, ¿por qué no va a ver a la viuda? ¿Por qué no va a ver a los familiares de Carabineros de Chile o los familiares de la PDI? Por eso, hoy hemos decidido, junto a mi colega, solicitarle al Presidente de la República que elimine definitivamente el Instituto de Derechos Humanos o que simplemente se modifique y tenga facultades, pero que atienda a todas las personas que son afectadas en sus derechos».
Por su parte, el diputado Daniel Valenzuela cuestionó el uso de los recursos públicos destinados al organismo y anunció que buscará revisar su financiamiento durante la discusión presupuestaria.
«La pregunta que nos queremos hacer todos los chilenos hoy día es si queremos gastar 16 mil millones de pesos anuales en un Instituto Nacional de Derechos Humanos, que hoy día, más que preocuparse por los derechos humanos, se preocupa por el derecho de los delincuentes. (…) Como diputado de la República, cuando llegue el presupuesto de la Nación, le vamos a aprobar 0 pesos al Instituto Nacional de Derechos Humanos. Vamos a trabajar sin piedad contra el mal, y a los delincuentes les vamos a ir fuerte y claro; con ellos jamás vamos a estar».
Ambos parlamentarios coincidieron en que el Estado debe fortalecer la protección y el acompañamiento a las víctimas de la violencia y a las familias de los funcionarios policiales, señalando que el actuar del INDH debe responder a ese objetivo y no generar señales que, a su juicio, terminan alejando a la institución de las prioridades de la ciudadanía.