Durante su recorrido, la autoridad visitó la residencia ubicada en Tunca, localidad de San Vicente de Tagua Tagua, donde pudo conocer el estado de sus instalaciones y las condiciones en que se encuentran las niñas y adolescentes que viven en el establecimiento. En la oportunidad, entregó 600 kilos de pellet, aporte destinado a mantener la calefacción del recinto y brindarles un espacio seguro y protegido frente a las bajas temperaturas.
Al referirse a este aporte, el subsecretario Gabriel Ugarte, valoró la coordinación realizada para responder a la emergencia y señalo: “Lo que estamos realizando aquí es una ayuda concreta y eso es gracias a la colaboración público-privada que realizamos como ministerio. Esta entrega de pellet permitirá que la residencia Felice Sala pueda contar con calefacción durante estos días de tanto frío, lo que nos alegra profundamente, porque es un acto gratuito de solidaridad”.
La autoridad agregó que esta es una demostración de que, cuando el sector público, el privado y las organizaciones de la sociedad civil trabajan coordinadamente, podemos llegar más rápido y de mejor forma a quienes más lo necesitan. Frente a una emergencia como la que estamos enfrentando hoy, ninguna institución puede actuar sola, requerimos el apoyo de todos, por eso hacemos un llamado a ser parte de esta articulación colectiva”.
Por su parte, el seremi de Desarrollo Social y Familia de O’Higgins, Cristián Flores, valoró la donación y expresó: “Esta ayuda no solo permitirá mantener calefaccionada la residencia, sino también demostrarles a las niñas y adolescentes que no están solas, que nos importan y que cuentan con nuestro apoyo. Como gobierno asumimos el compromiso de estar presentes, brindarles afecto y resguardar su bienestar”.
Esta acción se enmarca en las gestiones lideradas por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, que hasta el momento ha coordinado aportes provenientes de 12 instituciones privadas e internacionales. Entre ellas se encuentran grandes empresas, compañías de servicios, constructoras, proveedores especializados e incluso una representación diplomática.
Gracias a esta articulación público-privada, la ayuda ha sido canalizada hacia albergues, establecimientos de larga estadía para personas mayores (ELEAM), residencias de niños, niñas y adolescentes, municipios y otras instituciones que enfrentaban necesidades urgentes.
El despliegue busca no solo dimensionar los daños ocasionados por la emergencia, sino también identificar las necesidades específicas de cada territorio y movilizar los apoyos adecuadamente.