El cine chileno tiene una deuda histórica con la imaginación y la ucronía (realidades alternativas), una que el cineasta franco-chileno Christian Talarico Bidegain se ha propuesto saldar por completo. Las calles adoquinadas, los ascensores y la vaguada característica de Valparaíso, se transformaron en los engranajes de vapor, secretos y elegancia oscura del ambicioso proyecto cinematográfico “Detective Janus Bifrons II: Las cinco plagas”.
Talarico, autor de la novela original, guionista, director, productor y compositor de la banda sonora, definió esta entrega como una propuesta radical que rompe los esquemas de la cinematografía nacional. Se trata de un viaje de aventura, intriga y tensión, cuyo final será espectacular e impredecible.
Si bien, la primera película de la saga sembró las reglas del juego (ver tráiler aquí), presentando al Detective Janus Bifrons como un implacable cazador de pedófilos (envuelto en una investigación vinculada a una red de tráfico infantil brasileña, que lo enfrentó a los demonios de su propio pasado), esta secuela promete dejar a toda la comunidad atónita.
Segunda entrega
“Las cinco plagas” nos sitúa en una versión ucrónica y retrofuturista de Chile. Janus, busca refugio en su mansión de invierno en Valparaíso para intentar acallar sus propios demonios, pero el horror golpea directamente a su puerta, dado que su novia es abducida y las reglas del enemigo son brutales: es su vida a cambio de la de ella. “A partir de allí, la película se transforma en una frenética partida de ajedrez, donde las calles del puerto son los escaques o casillas del tablero. Es una lucha descarnada de inteligencia entre dos archienemigos”, detalló Talarico.
El universo de la película destaca por una fauna de personajes fascinantes y siniestros, como los son los doctores de la gran plaga; asesinos seriales del pasado inspirados en mitos locales como Émile Dubois; videntes que leen el destino entre las sombras; e inspectores de la Interpol que parecen cazar fantasmas, entre otros.
El patrimonio como protagonista
La producción se está filmando íntegramente en diversos rincones históricos valiosos de Valparaíso (e incluso de Viña del Mar), devolviéndole la vida fílmica a espacios tales como: Iglesia Luterana, Casona Brown, Palacio Baburizza, Plaza Waddington, caleta “El Membrillo” y el mítico Teatro Rivoli, entre otros.
«Para levantar un titán de esta envergadura, el croma verde o los efectos digitales baratos no eran una opción. Las locaciones tenían que respirar», aseguró el cineasta franco-chileno. Para ello, se gestó una alianza cultural sin precedentes y en expansión, la cual incluye a la Ilustre Municipalidad de Valparaíso (y su Departamento de Turismo), al Gobierno Regional, centros culturales y museos (como el Universitario del Grabado de la Universidad de Playa Ancha).
La academia como motor
Detrás de las cámaras, el proyecto funciona como un laboratorio académico vivo. Cabe destacar la labor de estudiantes de carreras de Cine de la Universidad de Valparaíso y de Animación Digital de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), quienes se integraron al equipo profesional de ese rodaje de nivel internacional. Lejos de realizar tareas secundarias, actualmente están liderando y obteniendo experiencia en áreas críticas como: storyboarding, producción general, dirección de fotografía y asistencia de producción.
Elenco
“Detective Janus Bifrons II: Las Cinco Plagas”, cuenta con personajes santiaguinos que forman parte de la primera entrega, sin embargo, el 90% del elenco actual es porteño. El reparto combina actores y actrices profesionales, e intérpretes emergentes (con hambre de crecimiento y desafíos), entre los cuales se hallan artistas marciales locales con vasta trayectoria y cosplayers vinculados a la “Sociedad de la Peste” (creada y dirigida por Claudio Leyton), quienes dan vida a los doctores de la Gran Plaga.
De Valparaíso al mundo
La ruta de exhibición de la obra ya está trazada e iniciará en casa. Como una forma de «devolverle la mano» a las ciudades que inspiraron la historia, tras finalizar los procesos de rodaje y edición, se efectuarán proyecciones masivas y gratuitas de la primera y segunda edición, en diversos teatros y centros culturales de Valparaíso y Viña del Mar.
De forma posterior, la producción emprenderá un viaje hacia el circuito internacional de festivales, con el objetivo de exportar esta particular película chilena hacia los cinco continentes.
“El juego ya comenzó y todo indica que nadie saldrá ileso de este misterio”, advirtió el cineasta Talarico.