El Centro UC Observatorio de la Costa y la Municipalidad de Valparaíso exploraron una colaboración para integrar datos científicos, información territorial y herramientas geoespaciales en la gestión de amenazas como marejadas, eventos extremos y riesgos asociados al cambio climático.
Valparaíso es una de las comunas costeras donde la planificación territorial enfrenta desafíos crecientes. Marejadas, eventos extremos, presión urbana sobre la zona costera y daños recurrentes en playas e infraestructura han vuelto cada vez más relevante contar con información precisa para anticipar riesgos y orientar mejores decisiones públicas.
En ese contexto, una delegación del Centro UC Observatorio de la Costa, encabezada por su directora, la Dra. Carolina Martínez, sostuvo una reunión de trabajo con el equipo profesional del Departamento de Sistemas de Información Geográfica (SIG) de SECPLA Valparaíso, con el objetivo de presentar los alcances del nuevo proyecto FONDEF IDeA I+D 2026 adjudicado por el Centro para desarrollar una herramienta geoespacial sobre la zona costera.
La iniciativa contempla la construcción de una plataforma con mapas de amenazas y riesgos costeros en áreas piloto de las regiones de Valparaíso y La Araucanía. Su propósito es aportar evidencia científica y territorial que pueda ser utilizada por instituciones públicas, municipios, gobiernos regionales y comunidades en procesos de planificación, adaptación climática y reducción del riesgo de desastre.
Durante la reunión, el equipo municipal, encabezado por la geógrafa Deisy Pereira, encargada del Departamento SIG de SECPLA Valparaíso, presentó el Geoportal Inteligente de Valparaíso, una plataforma pública que reúne información territorial de la comuna mediante mapas web, indicadores, tableros y herramientas de visualización abiertas a la ciudadanía, instituciones, organizaciones y academia. La herramienta también incorpora desarrollos vinculados a inteligencia artificial aplicada a la gestión territorial.
Para Carolina Martínez, directora del Centro UC Observatorio de la Costa y académica del Instituto de Geografía UC, la articulación con equipos municipales es clave para que la evidencia científica llegue a quienes toman decisiones en el territorio. La investigadora explicó que la reunión se realizó «como parte del trabajo de colaboración del centro con actores clave en sustentabilidad costera», con el fin de presentar los alcances de una plataforma que permita apoyar decisiones locales con mapas de amenazas y riesgos costeros.
«Un objetivo principal del centro es acercar la evidencia científica a la toma de decisiones y a las comunidades. En este caso, la gobernanza local que está en los municipios hace más viable y cercana la resolución de problemáticas complejas, como los riesgos, la degradación de ecosistemas y la reducción del riesgo de desastre», señaló Martínez.
La académica agregó que este tipo de herramientas puede ser especialmente relevante para comunas que se encuentran actualizando sus instrumentos de planificación territorial. «Contar con planes reguladores actualizados, con evidencias científicas sobre amenazas de origen natural recurrente y riesgos costeros en general, hace una diferencia para proteger la vida humana y construir ciudades con elementos de resiliencia urbana», sostuvo.
Desde SECPLA Valparaíso, Deisy Pereira valoró la posibilidad de articular el trabajo municipal con la academia, destacando que la colaboración permite fortalecer los datos disponibles para la gestión comunal. «La visión que tiene la academia reafirma y enriquece los datos para poder tomar mejores decisiones», afirmó.
Pereira también subrayó que la información territorial debe ser comprensible y útil para la comunidad. A su juicio, este trabajo colaborativo permite «mostrar información fidedigna, información que sea entendible y que además permita tomar decisiones a la comunidad en cuanto al riesgo, al tema de marejadas, etc.».
El encuentro marca un primer paso para proyectar un trabajo conjunto entre el Centro UC Observatorio de la Costa y la Municipalidad de Valparaíso, en un contexto en que las ciudades costeras requieren integrar evidencia científica, datos territoriales y herramientas digitales para enfrentar escenarios de mayor exposición frente al cambio climático y amenazas naturales recurrentes.

