Con las temperaturas más bajas, cada vez más personas deciden priorizar panoramas dentro de la casa y en ese sentido, empezar ese libro que tanto ha estado esperando se convierte en una de las ideas más elegidas. Una instancia para descubrir nuevos libros, crear rutinas lectoras y aprovechar el interés que según cifras, hoy muestran especialmente los jóvenes por géneros como romance, fantasía y thriller.
El invierno está marcado por días más fríos, menos panoramas al aire libre y más tiempo dentro del hogar. Pero lejos de ser una limitación, este escenario puede transformarse en una oportunidad para volver a los libros, especialmente en un contexto donde la lectura sigue ganando espacio entre los públicos más jóvenes.
De acuerdo con una radiografía elaborada por Buscalibre, los menores de 35 años concentran más del 70% de la actividad lectora. El grupo de 25 a 34 años representa el 43,3% de quienes más leen, seguido por los lectores de 18 a 24 años, con un 27,18%. Además, entre los géneros con mayor preferencia destacan la narrativa romántica, la fantasía, el thriller y el suspense, categorías marcadas por la emoción, la evasión y la conexión con comunidades lectoras.
Para Daniela Méndez, gerente de la categoría libros de Buscalibre, el invierno puede ser un buen momento para acercar la lectura de una manera más natural y menos exigida. “Muchas veces asociamos la lectura con una obligación, especialmente cuando hablamos de niños y jóvenes. Pero el desafío es justamente cambiar esa percepción. En vacaciones, cuando hay más tiempo en casa y disminuye la presión académica o laboral, los libros pueden convertirse en un panorama entretenido, libre y muy conectado con los intereses de cada persona.” señala.
Guía para incentivar la lectura durante el invierno
Partir por libros que realmente generen interés: no siempre es necesario comenzar por clásicos o lecturas extensas. Sagas juveniles, novelas románticas, fantasía, misterio, cómics, manga o historias breves pueden ser una buena puerta de entrada para quienes quieren retomar el hábito lector.
Aprovechar los géneros que ya están captando a los lectores: romance, fantasía, thriller y suspense están entre las categorías más leídas, porque ofrecen historias ágiles, emocionales y fáciles de comentar con otros. Elegir libros conectados con estas tendencias puede hacer que la lectura se sienta más cercana.
Crear un espacio cómodo para leer: una manta, buena luz, una bebida caliente y un lugar tranquilo pueden ayudar a que el libro se asocie con descanso y bienestar. La idea es transformar la lectura en un panorama de invierno, no en una tarea.
Integrar la lectura a la rutina familiar: en el caso de niños y niñas, leer en voz alta, alternar roles, dramatizar personajes o comentar la historia puede convertir el libro en una actividad compartida y más entretenida.
Fijar metas simples y alcanzables: leer algunas páginas al día, avanzar un capítulo antes de dormir o elegir un libro para terminar este año puede ayudar a construir el hábito sin generar presión.
Dar libertad para elegir: cuando cada persona puede escoger desde sus propios gustos, es más probable que conecte con la historia y mantenga el interés. La recomendación es acompañar la elección, pero no imponerla.
“El invierno nos invita a bajar el ritmo y disfrutar de los momentos en casa, convirtiéndose en una oportunidad perfecta para descubrir nuevas historias. Lo más importante es que cada persona pueda elegir libros que conecten con sus propios intereses, porque cuando un lector encuentra una historia que realmente le hace sentido, la lectura deja de ser una obligación y se transforma en un placer. Y es ahí donde el hábito nace de manera natural.” , concluye Daniela Méndez.