En la región se han digitado 3472 fichas, correspondiente al 28% de las registradas en el país. La Seremía de Desarrollo Social y Familia es el organismo encargado de capacitar a los funcionarios municipales que aplican este instrumento que permite catastrar el nivel de afectación y acceder a ayudas estatales.
Un total de 10.633 personas, correspondientes a los 3.472 hogares catastrados en 34 comunas del territorio continental de la región de Valparaíso han formado parte del proceso de aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) encabezada por la Unidad de Focalización de la Secretaría Ministerial y con el despliegue territorial de los equipos municipales. Las dos regiones que le siguen son Coquimbo, con 2.320 FIBE aplicadas, y Atacama, con 1.539 registros.
Del número regional catastrado a la fecha, más del 70% de los hogares se registró como “medianamente afectada” o “muy afectada”, mientras que los enseres registrados en ese mismo nivel de afectación corresponden a poco más del 60%.
Sobre el trabajo de coordinación y de despliegue territorial para avanzar con el proceso de catastro, el seremi de Desarrollo Social y Familia de Valparaíso, Nicolás Cerda Díez, destacó la labor de los equipos comunales y la buena disposición de las autoridades municipales para cooperar y avanzar rápidamente en esta importante tarea.
“La labor de catastro es clave en la entrega de ayuda oportuna para las personas damnificadas tras el sistema frontal. Sabemos que en toda la región hay personas afectadas, y por eso es tan relevante el trabajo que realizan los equipos comunales, quienes, en coordinación con el equipo de Focalización de nuestra Seremía, han podido avanzar rápida y eficazmente en el proceso de aplicación y digitación de las FIBE. Nuestro objetivo es seguir avanzando para que todas las familias afectadas accedan al bono de recuperación lo más pronto posible y que puedan reconstruir sus hogares”, señaló el seremi.
Una característica de la gestión de la emergencia en la región de Valparaíso ha sido la capacitación de funcionarios públicos de diferentes instituciones, quienes se han puesto a disposición para apoyar la tarea de catastrar y salir a terreno para avanzar en el proceso de aplicación de FIBE.
Al respecto, el coordinador regional de la Unidad de Focalización de la Seremía de Desarrollo Social y Familia, Javier Céspedes, comentó acerca de este despliegue en terreno y el apoyo recbido por parte de los servicios asociados del propio Ministerio de Desarrollo Social y Familia y los que se han sumado funcionarios de otros servicios públicos. “Evidentemente, mientras más personas capacitadas existan, eventualmente es mayor la capacidad de identificación y catastro de las personas y hogares afectados. Con ello, también es mucho más rápida la capacidad de respuesta que pueda tener, tanto el municipio como el Estado. Por ejemplo, El FOSIS ha estado permanentemente apoyando, INJUV ha estado apoyando, y nosotros también como Seremía con nuestros funcionarios hemos estado apoyando en la aplicación de la FIBE en los municipios que así lo han requerido para abordar las distintas etapas del catastro, desde la encuesta y preparación de terreno, hasta la digitación y archivo, más allá -también- del contacto telefónico permanente con cada uno de los equipos”, concluyó el coordinador.
Es importante que las personas damnificadas entreguen información precisa y fidedigna respecto al nivel de afectación de sus hogares y enseres, pues esto permitirá que los procesos de entregas de ayudas se desarrollen sin problemas y los aportes sean los necesarios para que cada uno de ellos pueda reconstruir sus hogares y recuperar lo perdido debido al sistema frontal.
Los montos a recibir por nivel de afectación de hogares y enseres son los siguientes:
Afectación baja: $375.000.
Afectación media: $750.000.
Afectación media alta: $1.125.000.
Afectación alta: $1.500.000.