Los diputados Flor Weisse, Sergio Bobadilla y Alejandra Valdebenito arremetieron contra el instituto y reiteraron su llamado al Gobierno a presentar una iniciativa para su clausura.
En medio de la estrechez fiscal que actualmente enfrenta el país, la jefa y el subjefe de la Bancada de Diputados de la UDI, Flor Weisse y Sergio Bobadilla, respectivamente, junto con la integrante de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara Baja, Alejandra Valdebenito, denunciaron la contratación de un servicio de producción y organización de eventos por $250 millones en el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), que ya fue adjudicado y se encuentra en ejecución.
Se trata de un millonario contrato celebrado con la productora Ditecsur en noviembre de 2025, con el fin de coordinar y ejecutar los diversos eventos que el organismo tiene agendados para este año.
Sin embargo, los parlamentarios gremialistas recordaron que no es el primer gasto del INDH que ha sido cuestionado públicamente. De hecho, a fines del año pasado, la Bancada de la UDI denunció que durante los últimos años el organismo destinó cerca de $40 millones para financiar una serie de viajes -con viáticos incluidos- realizados por el actual director, Yerko Ljubetic, así como por la ex titular, Consuelo Contreras, además de dos asesores, en su mayoría a Suiza y a países como México.
Por lo mismo, ad portas de la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027, los diputados Weisse, Bobadilla y Valdebenito no solo insistieron en la necesidad de reducir significativamente los recursos con los que cuenta el INDH -que este año fueron $16.339 millones-, sino que reiteraron su llamado al Gobierno a presentar un proyecto para cerrar el organismo y reemplazarlo por una nueva entidad.
«Resulta absolutamente inaceptable que, mientras el país enfrenta una compleja situación fiscal y se les exige austeridad a todos los servicios públicos, el Instituto Nacional de Derechos Humanos esté destinando $250 millones a la producción y organización de sus propios eventos. Hace mucho tiempo que este organismo dejó de concentrarse en su misión y objetivo principal, y pasó a transformarse en una verdadera plataforma para impulsar su agenda política e ideológica, que nunca ha sintonizado ni representado a todos los chilenos», criticaron los integrantes de la Bancada UDI.
En esa línea, Weisse, Bobadilla y Valdebenito agregaron que «cada nuevo antecedente que surge confirma que el problema del INDH ya no pasa únicamente por el uso de los recursos públicos, sino por un modelo institucional completamente agotado», reiterando que «hoy existe una percepción ampliamente extendida de que el organismo actúa condicionado por criterios políticos e ideológicos, alejándose del mandato de defender los derechos humanos de todos, sin distinciones ni sesgos».
Producto de lo anterior, los parlamentarios gremialistas insistieron en la necesidad de cerrar el organismo y crear una nueva institucionalidad, manifestando que «lo que nuestro país requiere es una entidad que defienda los derechos humanos de todos los ciudadanos y no un instituto que siga cooptado por la extrema izquierda y respondiendo a los intereses del Partido Comunista», agregando que «es momento de dar paso a una institución que realmente esté al servicio de todos los chilenos».