La Delegada Presidencial Provincial de Quillota, Pilar Cuevas Mardones, dio a conocer a la comunidad el avance del proceso de recuperación de las familias que resultaron afectadas por el pasado sistema frontal en las cinco comunas de la provincia: Quillota, La Calera, La Cruz, Nogales e Hijuelas.
La autoridad explicó que este proceso se sustenta en el catastro de las fichas FIBE (Ficha Básica de Emergencia), instrumento que permite conocer la realidad de cada familia y focalizar los apoyos del Estado, entre ellos el Bono de Recuperación. A la fecha, la provincia registra 833 hogares y cerca de 2.500 personas catastradas.
Detrás de estas cifras hay hogares que perdieron parte importante de lo suyo. Siete de cada diez viviendas catastradas en la provincia presentan algún grado de afectación mediana, alta o destrucción. La situación es especialmente dura en Nogales, la comuna más golpeada, donde se concentra la mayoría de las viviendas destruidas de la provincia.
Un foco en quienes más lo necesitan
El catastro también revela una provincia con una alta presencia de grupos que requieren especial cuidado. Uno de cada cuatro afectados es una persona mayor de 60 años, y una proporción importante corresponde a personas con discapacidad o dependencia, ambas por sobre el promedio regional.
La Cruz, por ejemplo, es la comuna con mayor proporción de adultos mayores y de personas con dependencia, mientras que Quillota reúne la mayor cantidad de personas en esta situación. La mayoría de las personas catastradas en la provincia son mujeres.
«Detrás de cada ficha hay una familia de nuestra provincia que sufrió las consecuencias del sistema frontal, y nuestra obligación es acompañarlas y responderles. El Presidente Kast se comprometió a llegar rápido con ayuda concreta, y eso es lo que estamos haciendo: el Bono de Recuperación ya está llegando a las cuentas de las familias afectadas. Acá nadie se va a quedar atrás.”, indicó la Delegada Presidencial Provincial de Quillota, Pilar Cuevas Mardones.
En el marco de la emergencia por el sistema frontal, el compromiso del Presidente José Antonio Kast fue llegar lo antes posible con ayudas tempranas a las personas más afectadas. Por eso se dispuso el Bono de Recuperación, un aporte económico de libre disposición que busca apoyar la recuperación de las condiciones de habitabilidad y de los enseres de las familias damnificadas.
Hasta la fecha, a nivel nacional, cerca de 12.000 hogares a lo largo del país han recibido este bono en sus Cuentas RUT. El monto se entrega en cuatro tramos según el nivel de afectación de la vivienda y los enseres: $375.000 para afectación baja, $750.000 para afectación media, $1.125.000 para afectación alta y $1.500.000 para afectación muy alta.
De acuerdo con el balance del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, al 31 de julio se registraron 19.403 fichas FIBE aplicadas, de las cuales 18.750 se encuentran finalizadas, en un proceso desplegado en más de 200 comunas del país.