La iniciativa, presentada por el diputado Guillermo Valdés, busca modificar la Ley del Consumidor para obligar a los establecimientos comerciales de 50 metros cuadrados o más a contar con servicios higiénicos gratuitos para sus clientes, con condiciones adecuadas de accesibilidad, higiene y señalización.
El diputado Guillermo Valdés, con el respaldo de la Bancada del Partido de la Gente, impulsó un proyecto de ley que busca garantizar el acceso a servicios higiénicos en establecimientos comerciales, estableciendo la obligación de disponer de baños para sus clientes en todos aquellos locales que cuenten con una superficie útil de atención o venta igual o superior a 50 metros cuadrados.
La iniciativa, presentada por el diputado Guillermo Valdés, propone modificar la Ley N° 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores, incorporando este servicio como una exigencia básica para los establecimientos de mediano y mayor tamaño. El proyecto considera como superficie útil los espacios destinados a exhibición de productos, cajas, salas de espera, tránsito y atención de público, excluyendo bodegas, oficinas administrativas y áreas técnicas de acceso restringido.
“Un baño no es un lujo, es una necesidad. Presenté un proyecto de ley para que todo local comercial con más de 50 metros cuadrados ponga a disposición de manera gratuita servicios higiénicos para sus clientes. Es una medida básica para todos los chilenos y creemos que es el momento que se implemente”, afirmó el diputado Valdés.
El proyecto surge ante las dificultades que enfrentan diariamente consumidores que permanecen durante períodos prolongados en establecimientos comerciales y que, ante la ausencia de servicios higiénicos disponibles, se ven obligados a abandonar el lugar para satisfacer una necesidad básica.
La propuesta advierte, además, que esta situación afecta especialmente a personas mayores, mujeres embarazadas, niños y niñas, personas con discapacidad o movilidad reducida y quienes presentan determinadas condiciones médicas, por lo que plantea establecer un estándar mínimo que resguarde la salud, la higiene y la dignidad de quienes concurren al comercio.
Además de garantizar su disponibilidad, la iniciativa establece que los baños deberán ser gratuitos para quienes acrediten su condición de clientes mediante un comprobante de compra o atención. Asimismo, deberán cumplir con las normas de accesibilidad universal, mantenerse permanentemente en condiciones adecuadas de limpieza, desinfección, ventilación y disponibilidad de insumos básicos, y contar con señalética visible que permita identificar claramente su ubicación.
Finalmente, el proyecto establece que el incumplimiento de estas obligaciones podrá ser sancionado mediante el procedimiento general aplicable a las infracciones a los derechos de los consumidores, sin perjuicio de las facultades de la autoridad sanitaria para disponer incluso la clausura temporal del establecimiento en casos de faltas graves a las condiciones de higiene.