Según economistas y expertos, el indicador de 0,1% mensual reduce la inflación anualizada a 3,5% y abre el escenario para nuevas bajas de tasas, un alivio en los arriendos y un impulso al mercado crediticio e inmobiliario.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio anotó una variación mensual de 0,1%, acumulando un 2,9% en lo que va del año y empujando la inflación anualizada a la baja hasta un 3,5%. Esta cifra representa un respiro para los mercados y marca una tendencia positiva hacia el rango meta del 3% establecido por el Banco Central, abriendo un escenario de mayor estabilidad financiera.
Para los analistas económicos, el dato es una señal potente que impactará directamente en las tasas de interés, el mercado inmobiliario y el poder adquisitivo de los chilenos, aunque advierten que persisten presiones internas que requieren monitoreo.
Para Cristián Lecaros, graduado de las escuelas de negocios de Stanford y Harvard, y CEO de Inversión Fácil, “es una señal muy potente porque nos vamos acercando al rango meta del Banco Central del 3% y su cambio de escenarios para el mercado inmobiliario. Todos los propietarios con contratos reajustables por IPC se traducen en incrementos moderados y no en sobresaltos. Para el arrendatario es una buena noticia, el costo de día asociado a la vivienda sigue creciendo, pero a un ritmo más manejable que hace un año atrás».
En el mismo sentido, Lecaros enfatiza que el control de la inflación otorga espacio clave para la flexibilización monetaria. «Una inflación controlada le da al Banco Central más espacio para seguir bajando la tasa política monetaria. Y eso históricamente va a reactivar los mercados de crédito, todo lo que tiene que ver con crédito empresa y particularmente veremos cómo se mueve hoy día el crédito hipotecario con el subsidio de la tasa, que debería estar rondando el 3%. La demanda, por ende, del mercado de arriendo podría también tener una fuerte alza y también la demanda, por supuesto, de inversión en renta residencial».
Por su parte, Patricio Gana, director ejecutivo de AK Contadores y especialista en diseño de estrategias de negocios, subraya el beneficio directo que este indicador tiene en la vida cotidiana de las personas, especialmente en los sectores más vulnerables. «El bajo IPC de este último mes es una muy buena noticia para todos los chilenos. Esto también es un alivio para el Banco Central, que va a tener un poco más de holgura respecto de la tasa. En general debería impactar en forma indirecta el tipo de cambio también hacia la baja. Son buenas noticias para el país, para las personas».
Además, Gana agrega que «el impacto en el día a día es que las cosas no se hacen más caras, los precios no suben, no están subiendo en forma violenta, y, por lo tanto, se va protegiendo la capacidad de adquisición de bienes de las personas. Y eso es muy importante, especialmente para las personas de más escasos recursos». Asimismo, promedia un escenario favorable si el dólar cede terreno: «Considerar también que tuvimos este bajo IPC aún con tipos de cambio relativamente altos. En la medida que baje el tipo de cambio, debiésemos tener también mayores holguras respecto de los próximos niveles de inflación esperados».
A pesar del optimismo general, el economista Diego Soffia, director ejecutivo de Efectivo, pone una nota de cautela al desglosar los componentes de la canasta del mes, apuntando a que la caída de los combustibles amortiguó alzas en otros bienes esenciales.
«A priori, el dato que acabamos de conocer es positivo para la economía, porque impide que se siga manteniendo un alza general del nivel de los precios, por lo que da un poco más de estabilidad. Pero si uno hace doble clic, hay algunas señales mixtas, porque ahí nos damos cuenta que si no hubiera sido por la baja que tuvieron las bencinas y el transporte, hubiéramos tenido una inflación en torno al 0,4%, 0,5% en el mes, dado que bienes de consumo, como vestuario y alimentos, tuvieron alza significativa».
Soffia concluye advirtiendo la necesidad de vigilar estos sectores regulados y de consumo básico. «Ahí vamos a tener que tener cuidado a ver qué sigue pasando con esos productos. Ojalá se pueda contener también el alza en esas líneas, dada esta baja que hemos tenido últimamente en las bencinas».