Preparar la llegada de un bebé suele venir acompañado de una larga lista de compras. Sin embargo, entre recomendaciones de familiares, tendencias en redes sociales y cientos de productos disponibles en el mercado, muchas familias terminan invirtiendo en artículos que apenas utilizan y olvidando otros que realmente facilitan la crianza durante los primeros meses. Elaborar una lista de nacimiento pensando en las necesidades reales, y no solo en la emoción del momento, puede hacer una gran diferencia.
Una nueva encuesta realizada a 2.000 madres que actualmente amamantan o lo hicieron en los últimos cinco años, desarrollada por Momcozy y Talker Research, muestra que el 39% siente que simplemente no hay suficientes horas en el día para cumplir con todas las responsabilidades de la crianza. La sensación es aún más fuerte entre quienes están amamantando actualmente (43%).
Según los resultados, un día promedio incluye:
4 horas jugando o acurrucándose con el bebé
2 horas cambiando pañales
2 horas en la rutina de sueño y consuelo
Sin embargo, es la alimentación la que se lleva la mayor parte del tiempo. Desde la lactancia hasta la introducción de sólidos, la madre promedio dedica el equivalente a más de 91 días completos al año solo a alimentar a su bebé.
Durante el primer año, las madres encuestadas destinaron en promedio tres horas diarias a la lactancia, y el 28% superó las cinco horas al día. De ese tiempo:
El 33% se destina a amamantar directamente
El 22% a extraer leche
El 16% a limpiar los equipos
El 15% a almacenar y empaquetar la leche
El 14% a planificar los horarios de alimentación
Esto suma más de 23 horas semanales, es decir, casi 100 horas al mes.
La lactancia aparece como uno de los aspectos más desafiantes de ser madre primeriza o reciente (40%), solo superado por la falta de sueño (47%). Otras dificultades frecuentes fueron las rutinas de la hora de dormir (32%), saber qué es lo mejor para el bebé (26%) y crear el mejor entorno posible (26%).
“Estos resultados reflejan lo que escuchamos de las familias todos los días”, afirmó Melissa Kotlen, Consultora Internacional de Lactancia Certificada (IBCLC) “Aunque a menudo se describe la lactancia como algo natural, eso no significa que sea fácil. Requiere una inversión enorme de tiempo, energía y resiliencia emocional, especialmente durante el primer año. Cuando aparecen las dificultades, muchas madres sienten que están fallando, cuando en realidad están viviendo algo muy común”.
A pesar de la gran inversión de tiempo y energía que implica la lactancia, las madres encuestadas partían con una meta clara: amamantar durante un promedio de 10 meses. Sin embargo, el 28% de quienes ya finalizaron su proceso no lograron alcanzarla. En promedio, esas madres solo pudieron amamantar durante unos cinco meses.
Esta diferencia entre lo planeado y lo vivido se explica, en parte, porque muchas madres enfrentaron obstáculos que no esperaban. Una de cada seis se sintió poco preparada para comenzar. Los factores que más las tomaron por sorpresa fueron:
Baja producción de leche (51%)
El impacto en su bienestar mental y emocional (35%)
El agotamiento (33%)
Esto generó decepción en el 53% de las encuestadas, cifra que sube al 61% entre las madres primerizas.
Al final del proceso, el 73% expresó haber sentido un profundo agotamiento. Entre las principales barreras enfrentaron pezones doloridos o agrietados (48%), agotamiento físico (39%) y dificultades con el agarre del bebé (33%). Muchas reconocieron el peso de cargar con todo esto solas y expresaron el deseo de recibir más apoyo de su pareja: el 49% hubiera preferido más ayuda con las responsabilidades del hogar y el 46% más contención emocional y mental.
“La lactancia pone gran parte de la demanda física sobre las madres, pero no deberían tener que gestionar toda la experiencia en soledad”, agregó Kotlen. “Es alentador ver que muchas están usando herramientas prácticas como extractores de leche, brasieres de lactancia y almohadas de lactancia para hacer más manejables las demandas diarias. Aunque los productos pueden aliviar algunos de los desafíos cotidianos, su impacto es mayor cuando se combinan con un buen sistema de apoyo”.
En el Mes de la Lactancia Materna es clave visibilizar la carga real que asumen las madres y reconocer que amamantar exige tiempo, energía y resiliencia. Más allá de las cifras, estos datos invitan a generar conversaciones honestas sobre lo que implica este proceso y a buscar formas concretas de aliviarlo. En esta línea, Momcozy desarrolla productos especializados -como extractores de leche, brasieres de lactancia y soluciones de higiene- diseñados para acompañar a las madres con mayor confort y practicidad en su día a día.