Estudios revelan que a casi la mitad de los niños en Chile les cuesta conversar con sus padres. En este escenario, las dinámicas de juego analógicas emergen como un puente para reconectar.
La comunicación y el tiempo de calidad al interior de los hogares atraviesan un desafío global. De acuerdo con datos del Observatorio Niñez de Fundación Colunga, un 43% de los niños y niñas en Chile afirma que le resulta difícil o muy difícil conversar sobre sus asuntos personales con sus padres o cuidadores. Esta cifra refleja una realidad impulsada por las extensas jornadas laborales, el ritmo de vida apresurado y la sobreexposición a dispositivos móviles, factores que reducen los espacios de conversación espontánea y debilitan la confianza intergeneracional.
Esta realidad no es aislada. A nivel internacional, investigaciones sobre dinámicas familiares revelan tendencias similares: un estudio de la consultora GAD3 señala que el 44% de las familias reconoce que las pantallas son una fuente habitual de conflicto y distanciamiento diario, mientras que el 74% afirma que la tecnología no ha logrado unirlas más.
En el marco del Día del Niño, especialistas y educadores hacen un llamado a replantear el sentido de la fecha, priorizando regalos que vayan más allá de lo material y que sirvan como herramientas activas de vinculación afectiva. Es en este contexto donde los juegos de mesa analógicos retoman un rol protagónico: al crear un entorno seguro, lúdico y sin pantallas, facilitan el diálogo natural, la escucha atenta y el aprendizaje compartido.
«Detrás de las cifras sobre comunicación infantil hay una necesidad urgente de presencia y escucha. El juego de mesa no es solo una alternativa frente a las pantallas; es un espacio neutro donde las jerarquías se suavizan, la conversación fluye de manera orgánica y las familias vuelven a mirarse a los ojos», destaca Valeria Delcorto, Gerente de Marketing de Devir Chile, empresa dedicada a la edición y distribución de juegos de mesa, con más de 20 años de trayectoria en el país.
Un sector en constante expansión
El interés por el entretenimiento analógico refleja un fenómeno global en sostenido crecimiento. El mercado mundial de juegos de mesa proyecta incrementos anuales cercanos al 10%, impulsado por la búsqueda de actividades compartidas en el hogar. En el ámbito regional y local, fechas clave como el Día del Niño concentran un incremento sustancial en la demanda de juegos educativos y familiares, consolidando a estas propuestas como alternativas permanentes dentro del consumo cultural de los hogares.