El parlamentario se refirió a la agenda legislativa que el Gobierno ha puesto sobre la mesa en las últimas horas, marcando la disposición del partido a colaborar en materia de seguridad, pero exigiendo mayor apertura en las comisiones técnicas anunciadas.
El presidente del PPD, el diputado Raúl Soto, se refirió esta mañana a la agenda legislativa que el Gobierno anunció en materia de Seguridad y economía.
Sobre la megarreforma de seguridad —que contempla más de 30 proyectos de ley—, Soto señaló que «desde el PPD tenemos una predisposición positiva. En un tema tan relevante como la seguridad, más que oponernos, tenemos que contribuir a mejorar esas propuestas para llegar a consensos que le den tranquilidad a la ciudadanía». Con todo, advirtió que no se puede legislar con apuro: «hay que tomarse el tiempo necesario para hacer buenas leyes, bajo el riesgo de que queden mal hechas».
Respecto a la comisión técnica anunciada para el mercado de capitales y el estatuto administrativo, el timonel PPD fue crítico: «el Gobierno no nos ha contactado como oposición para incorporar a esa mesa expertos que lleven nuestra visión. Si se quieren hacer comisiones a la medida del Gobierno para validar sus propuestas, eso es hacer trampa en el solitario». Soto puso como ejemplo la comisión Bravo en materia laboral, donde —dijo— la opinión de la oposición no fue considerada.
En materia económica, el diputado fue enfático en llamar a la cautela: «la confianza en el liderazgo de Hacienda quedó bastante quebrada tras la tramitación de la megarreforma tributaria. Vamos a analizar estas iniciativas con lupa».
Sobre los alegatos del jueves ante el Tribunal Constitucional por los requerimientos presentados contra la reforma tributaria, Soto expresó confianza: «estamos convencidos de que existen argumentos suficientes para declarar inconstitucionales las normas medioambientales y tributarias cuestionadas. El Gobierno se ha pasado de la línea roja que plantea nuestra Constitución».
Finalmente, el presidente del PPD apuntó a la crisis interna del oficialismo, tensionado por sectores libertarios: «hoy hay una crisis de gobernanza al interior del oficialismo que está afectando a La Moneda. El Presidente no puede limitarse a decir que no respaldará ciertos proyectos; tiene que ejercer liderazgo, ordenar la casa y no seguir mirando el techo mientras cada parlamentario hace lo que quiere».