El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, expuso en el Congreso Nacional de Estudiantes de Derecho, organizado en la Universidad del Desarrollo, instancia que reunió a estudiantes de distintas universidades para reflexionar sobre los principales desafíos jurídicos del país. La autoridad integró la Mesa de Autoridades junto al Fiscal Nacional, Ángel Valencia, y la presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Ana María Hübner, en un conversatorio centrado en los desafíos jurídicos e institucionales en materia de corrupción, que incluyó exposiciones de las autoridades y preguntas de estudiantes.
En la instancia, el ministro Rabat anunció que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se encuentra trabajando en una propuesta para fortalecer el control ético de las profesiones, que contempla una reforma al Código de Procedimiento Civil para permitir la persecución de infracciones a la ética profesional mediante un procedimiento sumario, otorgando legitimación activa a los colegios profesionales.
“Hoy día queremos tener una respuesta efectiva a quienes no se encuentran colegiados y que ejercen la profesión, y por ello es que vamos a proponer una reforma al Código de Procedimiento Civil en la cual, a través de un juicio sumario, se puedan perseguir las infracciones a los casos de ética profesional, entregándole legitimación activa a los colegios profesionales”, señaló el ministro.
Durante su exposición, Rabat enfatizó el rol que deben cumplir las y los abogados en la prevención de la corrupción, destacando que el conocimiento jurídico debe estar al servicio de las personas, la justicia y el Estado de Derecho. En ese sentido, sostuvo que “debemos transformarnos en un factor de prevención de la corrupción. Si renunciamos a nuestros deberes éticos, seremos una parte del problema y no de la solución del problema”.
Asimismo, el secretario de Estado relevó la importancia de fortalecer la formación ética desde las universidades y durante todo el ejercicio profesional. “Los futuros abogados deben aprender desde el inicio de su formación que el conocimiento jurídico nunca puede estar al servicio del fraude, del abuso, de la corrupción, sino que, por el contrario, está al servicio de la justicia, de la persona y del fortalecimiento del Estado de Derecho”, afirmó.
Finalmente, el ministro planteó que la prevención de la corrupción requiere un esfuerzo conjunto de las instituciones, las universidades, los colegios profesionales y quienes ejercen la abogacía, señalando que el fortalecimiento de la ética profesional debe acompañar tanto la formación jurídica como el desempeño cotidiano de la profesión.