Buscar

El valor de hacer buenas preguntas en la era de la inteligencia artificial. Por Paola Espejo Aubá Vicerrectora Sede Viña del Mar Universidad de Las Américas

.La nutrióloga Catalina Fullerton propone hábitos concretos y sostenibles para incorporar el autocuidado a la rutina diaria. La iniciativa Vive Ligero, del laboratorio Novo Nordisk, invita a dejar de aplazar el cuidado de la salud con herramientas para abordar el sobrepeso y la obesidad

La alianza busca transformar relaves, silicato de hierro y escombros mineros en insumos para infraestructura pública, generando las condiciones técnicas y regulatorias para escalar la economía circular y reducir la huella ambiental del desarrollo de obras en Chile.

Cada temporada es una oportunidad para renovar los espacios donde vivimos. Pensando en ello, las tiendas Ohzar presentan su nueva colección 2026, una propuesta que combina diseño, funcionalidad y las últimas tendencias en decoración para ayudar a transformar cualquier ambiente del hogar en un lugar más cálido, armónico y acogedor.

En los últimos años, la inteligencia artificial generativa (IAG) ha comenzado a formar parte de nuestra vida cotidiana. Hoy la utilizamos para buscar información, generar ideas, redactar textos, analizar datos o apoyar procesos creativos, entre muchos otros. Sin embargo, existe un elemento que muchas veces pasa desapercibido y que marca la diferencia entre una respuesta superficial y una realmente útil: el prompt.

Este es mucho más que una instrucción escrita para una herramienta de inteligencia artificial. Es la capacidad de expresar con claridad una necesidad, definir un contexto, establecer un propósito y orientar el resultado esperado. En otras palabras, representa una habilidad que combina pensamiento crítico, comunicación efectiva y capacidad de análisis, y muchas veces establece la diferencia entre una comunicación ética, responsable y sostenible.

Esto nos recuerda algo que en educación hemos sabido desde siempre, la calidad de las respuestas depende, en gran medida, de la calidad de las preguntas. La IAG puede procesar enormes volúmenes de información en pocos segundos, pero sigue siendo la persona quien define el rumbo de la conversación, entrega el contexto y evalúa si el resultado responde a lo que realmente necesita. Es lo que llamamos “Human in the Loop”, la presencia humana en las interacciones con la IA.

Por eso, construir buenos prompts no consiste únicamente en aprender a utilizar una nueva tecnología. También implica desarrollar competencias que seguirán siendo esenciales en cualquier escenario profesional, como seguir una estructura determinada, identificar problemas, comunicar con precisión y revisar críticamente la información obtenida.

La inteligencia artificial no reemplaza la creatividad de las personas, el juicio profesional ni la experiencia de estudiantes y docentes. Por el contrario, invita a fortalecer aquellas capacidades que nos distinguen como seres humanos.

En este contexto, el prompt deja de ser un concepto técnico para transformarse en una gran habilidad, también llamado “Prompt Engineering” o “Ingeniería de Prompt”. Aprender a dialogar con la inteligencia artificial es, en el fondo, aprender a pensar mejor, a formular preguntas más pertinentes y a utilizar la tecnología como una aliada para construir conocimiento y generar soluciones que aporten valor a la sociedad.

noticias relacionadas

Fiestas Patrias de bolsillo: viajar cerca, gastar menos y disfrutar más. Por Janine Valenzuela Directora Escuela de Hotelería y Turismo Universidad de Las Américas

Pro Pyme: una reforma, dos realidades tributarias. Por Viviana Puentes Directora Escuela de Auditoría Universidad de Las Américas

Amoníaco verde en Magallanes: mucho más que producir y exportar. Por Catalina González Castaño – Investigadora CTE UNAB e investigadora asociada Instituto Milenio MIGA

Privacidad de datos y digitalización en Chile: la nueva mirada desde el sector hotelero. Por Diego Chourrout, director general de Minor Hotels para el Cono Sur