La adopción de sistemas inteligentes de higiene puede reducir hasta 40% el consumo de papel y cerca de 50% los tiempos de mantenimiento, ayudando a las empresas chilenas a disminuir costos operativos, optimizar recursos y avanzar en sus metas de sostenibilidad.
Lo que durante años fue considerado un asunto puramente operativo asociado a limpieza y mantenimiento empieza a convertirse en una variable estratégica para las empresas chilenas. La higiene profesional está redefiniendo su rol en sectores como hospitalidad, salud, retail, aeropuertos, manufactura y alimentos, en medio de la presión creciente por mejorar la eficiencia, reducir desperdicios y cumplir metas de sostenibilidad.
“Esta transformación responde a un cambio profundo en cómo las empresas entienden la higiene. Hace algunos años era una conversación que se quedaba únicamente en compras o mantenimiento; hoy llega a las áreas de sostenibilidad y a la dirección general. La higiene se volvió una decisión estratégica porque toca a la vez al cliente, al colaborador y a los objetivos ambientales del negocio. Por eso, este análisis es uno de los ejes centrales de Universo Tork 2026”, señala Paulina Barragán, gerente de Comunicaciones y Sustentabilidad en Tork Latam.
El cambio responde a un entorno empresarial cada vez más exigente. Por un lado, según un estudio global sobre hábitos de higiene elaborado por Essity, siete de cada diez personas afirman sentirse inseguras en espacios que no cuentan con estándares adecuados, afectando directamente su decisión de regresar. Al mismo tiempo, las compañías enfrentan mayores presiones sobre costos operativos, uso de insumos y la exigencia de reportar avances concretos en criterios ESG (Ambiental, Social y Gobernanza) y economía circular.
En ese contexto, los baños y los espacios corporativos comienzan a ser analizados desde una lógica distinta: datos del sector muestran que migrar de sistemas tradicionales hacia tecnologías de dispensado controlado puede reducir hasta 40 % el consumo de papel y disminuir cerca del 50 % el tiempo destinado a tareas de reposición y mantenimiento, liberando tiempo operativo y reduciendo desperdicios en las instalaciones.
Impacto medible y soluciones para la operación real
Universo Tork 2026 aborda una de las principales transformaciones de la higiene profesional: la capacidad de generar resultados concretos y medibles en la operación diaria. Más allá de garantizar altos estándares, las organizaciones buscan soluciones que optimicen recursos, reduzcan costos operativos y avancen en sus metas de sostenibilidad en sectores como gastronomía, hotelería, salud, retail e industria.
En el país, por ejemplo, el chef y empresario gastronómico Benjamín Nast logró reducir hasta un 35% el consumo de papel higiénico y disminuir en un 30% el uso de toallas de papel tras implementar el sistema Tork PeakServe®. A estos avances se suma la integración de variables como la accesibilidad e inclusión, con certificaciones internacionales para uso intuitivo con una sola mano y fórmulas hipoalergénicas.
“La higiene profesional ya no se mide únicamente por el costo por unidad. Hoy las compañías chilenas evalúan cuánto desperdicio pueden evitar, cuánto tiempo liberan al personal de aseo, cuánto plástico y papel se ahorran, y qué tan inclusivo es el sistema para todos los usuarios. Los compradores corporativos en el país están exigiendo datos auditables: cuánto reduzco, cuánto reciclo y qué certificaciones tiene cada componente”, explica Francisco Salamé, director comercial del Cono Sur en Tork®.
De esta manera, Universo Tork 2026 se posiciona como un espacio estratégico para analizar cómo las empresas integran indicadores de eficiencia y sostenibilidad en su gestión cotidiana, mediante iniciativas enfocadas en la reducción de residuos, la optimización de recursos, la disminución de la huella de carbono y el desarrollo de soluciones inclusivas alineadas con el mercado nacional.